Hepatitis B: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (19 de Marzo de 2012)

Para la hepatitis B, la terapia adecuada depende en gran medida del tiempo que dura la infección del virus: para una hepatitis B aguda (es decir, adquirida recientemente) por lo general bastan las medidas que alivian los síntomas. Esto significa que se debe guardar reposo en cama, y evitar algunos alimentos o medicamentos perjudiciales para el hígado (por ejemplo, el alcohol). Por lo general la hepatitis B se cura sola. Sólo en casos aislados (como máximo en 0,5% de los adultos), la infección es tan grave y progresa tan deprisa que se recomienda una terapia dirigida a combatir los virus.

Una hepatitis B crónica (es decir, que dura ya algún tiempo), hace necesarias medidas adicionales de tratamiento. El inicio del tratamiento depende de la cantidad del virus detectable en el cuerpo (llamada carga viral). Contra la hepatitis B crónica se utilizan diversos medicamentos, especialmente el interferón alfa, el interferón pegilado Alfa 2a y agentes contra los virus (llamados medicamentos antivirales) como lamivudina, entecavir, telbivudina, adefovir o tenofovir.

Muchas personas con hepatitis B crónica no responde lo suficiente a este tratamiento con medicamentos, no los toleran, o bien tras un tiempo de tratamiento desarrollan resistencia a los fármacos utilizados individualmente. En estos casos se deben iniciar un tratamiento combinado con varios fármacos hasta obtener una respuesta satisfactoria.

Si la hepatitis B evoluciona mal y produce una insuficiencia hepática, es necesario realizar un trasplante de hígado.