Hepatitis A: Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (19 de Marzo de 2012)

Para evitar una hepatitis A, se recomienda una vacunación preventiva especialmente si se va a viajar a países con un elevado riesgo de infección y para personas que, por razones profesionales o privadas, están expuestas a un mayor riesgo de infección. Entre los grupos de riesgo de la hepatitis A se encuentran, entre otros:

  • Personal médico
  • Hombres homosexuales activos sexualmente
  • Personas con enfermedades hepáticas crónicas
  • Empleados de alcantarillado o plantas de saneamiento de aguas residuales

También es posible la aplicación de una vacuna combinada contra la hepatitis A y C. La vacuna se administra en tres dosis para prolongar la inmunización básica durante al menos doce años. La efectividad de la vacuna es fiable, su tolerancia buena, por lo general. También son posibles una segunda vacunación con una vacuna dirigida únicamente contra la hepatitis A y una vacuna combinada contra la hepatitis A y el tifus.

La inmunización pasiva con inmunoglobulina humana se aplica hoy en día únicamente a personas con sistema inmunitario debilitado, en enfermos crónicos, durante el embarazo o si se padecen alergias contra componentes de la vacuna activa de la hepatitis A. Su protección relativa dura tres meses. Puesto que la inmunoglobulina se fabrica con sangre procedente de donaciones, nunca puede eliminarse el peligro de infección con VIH, hepatitis B o hepatitis C, a pesar de las numerosas medidas de precaución adoptadas.

Higiene

Además de una vacunación preventiva, deberán adoptarse algunas medidas higiénicas de precaución generales para evitar la infección por hepatitis A. Así, en viajes a países cálidos en los que predomina un alto riesgo de contagio, se aconseja básicamente tener precaución en los puestos de comida callejeros.

La fruta y la verdura deberán lavarse a fondo con agua previamente hervida antes de ingerirse. Si no fuera posible, solo deberá comerse fruta y verdura peladas.

Además, se recomienda beber únicamente agua mineral envasada o hervida (¡cuidado con los cubitos de hielo!). Tampoco se recomienda comer moluscos crudos del mar como ostras o almejas.