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Hemorroides: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (22 de Marzo de 2016)

Las molestias que produce la enfermedad hemorroidal se pueden reducir de forma eficaz si durante el tratamiento el paciente consigue que las deposiciones sean blandas. Esto ayuda a que se puedan eliminar sin mucho esfuerzo. El tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas.

Combatir el estreñimiento

Un paciente puede hacer mucho para tratar las hemorroides. Unos cuantos cambios en los hábitos de vida y algunos remedios caseros pueden mejorar las molestias. Si se sufre estreñimiento, los siguientes consejos pueden ser de ayuda:

  • Realizar ejercicio de forma regular.
  • Mantener una alimentación equilibrada y rica en fibra, verduras y fruta.
  • Evitar los alimentos que produzcan gases.
  • Beber suficiente líquido. Entre 1,5 y 2 litros al día.

Consejo: tomar diariamente salvado de trigo con abundante líquido es muy beneficioso para tratar el estreñimiento.

Correcta higiene anal

Mantener una correcta higiene de la zona anal es muy importante en el tratamiento de la enfermedad hemorroidal. Los baños de asiento y el uso de compresas con manzanilla pueden ser muy beneficiosos. Es importante evitar los jabones y las toallitas húmedas porque pueden irritar la piel y dificultar la curación.

Qué hacer ante las molestias leves

En la mayor parte de los casos, los síntomas leves de las hemorroides pueden ser tratados con pomadas o supositorios. Algunos productos contienen cortisona, otros sustancias naturales. Si les añaden lidocaína o hamamelis reducen más el dolor agudo. Estos preparados se venden en las farmacias sin receta médica. Alivian la inflamación, reducen el dolor y mejoran el picor. Estos productos no se deben usar sin control médico si las molestias persisten durante mucho tiempo o aparecen lesiones en la piel.

Qué hacer si las molestias son intensas

Si los síntomas de las hemorroides son graves, las pomadas no serán suficientes para el tratamiento. Hay diferentes opciones. Las hemorroides grado I y II pueden ser eliminadas mediante escleroterapia (esclerosis hemorroidal tradicional), que consiste en la inyección de un material irritante (por ejemplo, fenol en aceite de almendras al 50%) en la submucosa para disminuir la vascularidad y producir fibrosis (cicatrización), la cual evita el prolapso del tejido y disminuyen los síntomas.

Una variante de este método es la escleroterapia con microespuma, que puede utilizarse también en las hemorroides en fase III y IV y que permite evitar la cirugía. En esta técnica se inyecta una espuma con microesferas que va a secar las hemorroides sin necesidad de extirparlas, logrando así eliminar los síntomas asociados a ellas. Lo que se consigue con la microespuma es colapsar el plexo venoso y lograr que cicatrice. Es un procedimiento menos agresivo e invasivo que otros y que se realiza de forma ambulatoria. Puede realizarse para secar cualquier tipo de hemorroides en hombres y mujeres, a excepción de las que están embarazadas o en periodo de lactancia.

Otra técnica es la ligadura mediante bandas elásticas (ligar = anudar) guiada por ecografía Doppler. Una pequeña banda elástica de goma se aplica sobre el “cuello o base” de la hemorroide, cortando su riego sanguíneo. La hemorroide, junto a la banda, se cae a los 3-5 días y se forma una pequeña cicatriz que evita que el tejido pueda seguir prolapsándose y, por lo tanto, continuar produciendo síntomas.

Otra técnica de tratamiento de las hemorroides es la coagulación mediante infrarrojos o láser intrahemorroidal, que coagula las proteínas del tejido y evapora el agua de las células, disminuyendo el flujo sanguíneo de la región a la cual se aplica.

Si estas técnicas no tienen éxito, o las hemorroides están en estadios más avanzados, la técnica de elección debe ser la cirugía.