Hemocromatosis: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

En la hemocromatosis el tratamiento depende de la forma de la enfermedad. En cualquier caso, el tratamiento tiene como objetivo reducir el exceso de hierro en el cuerpo.

Hemocromatosis primaria

Si existe una hemocromatosis primaria (hereditaria) clásica, el tratamiento intenta reducir los depósitos de hierro formados por el cuerpo. Para lograr este objetivo, contra la hemocromatosis primaria se aplica un método muy antiguo de extracción de sangre: la sangría. En este tratamiento, el médico extrae al principio una o dos veces por semana unos 500 mililitros de sangre. Una o dos sangrías de 500 ml a la semana pueden reducir unos 250 miligramos el hierro del cuerpo. Esta sangría suele ser tolerada por el cuerpo sin problemas. Si la concentración de ferritina desciende suficientemente (<50 nanogramos por litro), la sangría o flebotomía sólo se requiere cuatro veces al año durante toda la vida.

Si hay una hemocromatosis primaria como la hemocromatosis hereditaria, la alimentación también juega un papel importante en el tratamiento. Con una dieta pobre en hierro se puede reducir la cantidad de hierro absorbida por el cuerpo (absorción propia). También es recomendable renunciar al alcohol en la hemocromatosis primaria.

El éxito del tratamiento de la hemocromatosis primaria se puede comprobar determinando periódicamente los niveles de hierro en sangre. Si el contenido total de hierro del cuerpo vuelve a ser normal se requieren de 4 a 6 sangrías por año.

El éxito en el tratamiento de la hemocromatosis primaria es el diagnóstico temprano. Si no se detecta, el exceso de hierro puede dañar distintos órganos vitales. Las consecuencias de la hemocromatosis hereditaria incluyen daños en el corazón, en las a las articulaciones, diabetes mellitus o cirrosis del hígado, que generalmente no se resuelven a pesar de una terapia más intensiva.

Hemocromatosis secundaria

Aunque la hemocromatosis no es hereditaria, el objetivo del tratamiento consiste en disolver los depósitos de hierro causados por el aumento de la concentración de hierro en sangre. Esto se logra con el medicamento Deferoxamina, que aumenta el hierro en las heces y en la orina. La hemocromatosis secundaria suele requerir un año de tratamiento.

Además de esta terapia para reducir el exceso de hierro, es importante tratar la enfermedad de base (por ejemplo, hepatitis B, hepatitis C o el alcoholismo) que origina la hemocromatosis secundaria.