Hematoma: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (10 de Febrero de 2016)

Un hematoma suele ser doloroso, pero con el tiempo el dolor desaparece. También disminuye la inflamación. En caso de hematomas grandes, antes de empezar a hacer de nuevo grandes esfuerzos o actividades deportivas hay que acudir a un médico. Así se podrán descartar lesiones añadidas o complicaciones como fracturas, articulaciones dañadas o infecciones.

En los hematomas grandes, la infección suele ser la complicación más habitual, y en estos casos el médico debe operar y extraer la sangre parcialmente grumosa y la membrana adventicia.

En casos extraordinarios el hematoma se expande por las fibras musculares y lo que las rodea. En estos casos el hematoma puede presionar tanto los vasos sanguíneos, que las estructuras de tejidos como los músculos y los nervios no tengan una buena irrigación sanguínea (síndrome compartimental). Para evitar la muerte de nervios y músculos el medico deberá extraer el hematoma y dejarles el espacio que tenían originalmente. Cuando no hay complicaciones, el hematoma desaparece en un periodo de dos a tres semanas. Después, no habrá que tratar más molestias o dolores.