Hemangioma: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

El hemangioma tiene su propia evolución y suele desaparecer por sí solo. La evolución de un hemangioma se puede dividir en tres fases:

  • Fase de proliferación: dura de 6 a 9 meses, rara vez se prolonga más en el tiempo.
  • Fase de inactividad: de diferentes duraciones.
  • Fase de regresión: la duración depende del tamaño del hemangioma y de las zonas afectadas. La mayoría de las veces ha concluido antes de los nueve años.

Un hemangioma pequeño casi siempre desaparece sin dejar señales. Los hemangiomas de gran tamaño suelen dejar marcas en la piel, por ejemplo, vasos cutáneos (teleangiectásicos), cicatrices o zonas donde la piel está demasiado o demasiado poco coloreadas (hiper e hipopigmentación).

Complicaciones

Normalmente, un hemangioma no produce complicaciones porque no suele crecer o, si lo hace, es de forma lenta. Si el hemangioma se desarrolla rápidamente puede llegar a ser molesto para el paciente y tener condicionantes estéticos.

También se pueden extender rápidamente por zonas más críticas por su situación (por ejemplo, axilas, corvas o región genital), en las que puede crear limitaciones funcionales y conducir a daños en la piel.

En estas zonas es más elevado el riesgo de sangrado, dolores y consiguientes infecciones.

Prevención

El origen de los hemangiomas no está determinado completamente y por este motivo resulta imposible prevenir su aparición. Por el momento, no hay ningún modo de saber cuándo van a aparecer y de qué modo evitarlos, así que todas las medidas van encaminadas a vigilarlos y controlarlos y a tratarlos si es preciso.