Gota (hiperuricemia): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

¿Cómo se trata la gota? Para la gota se recomienda el tratamiento precoz, incluso si los síntomas han desaparecido ya de nuevo por sí mismos. Porque si no se trata la gota, a largo plazo, se pueden dañar las articulaciones (la llamada artritis úrica), e incluso órganos internos.

El tratamiento de la gota tiene como objetivo reducir los niveles elevados de ácido úrico (hiperuricemia) y aliviar las molestias. Este tratamiento se divide en inicial y medidas permanentes. El tratamiento inicial de la gota se utiliza para detener la gota aguda y aliviar el dolor. El tratamiento prolongado debe evitar que la gota se haga crónica, y en esto desempeña un papel importante especialmente la nutrición adecuada (dietoterapia).

Tratamiento inicial

Si los niveles de ácido úrico aumentan hasta provocar un ataque, una terapia rápida puede ayudar a aliviar las dolencias agudas. Para este tratamiento inicial de la gota hay disponibles los medicamentos siguientes:

  • Medicamentos antirreumáticos y anti-inflamatorios sin cortisol (no esteroideos) que se aplican principalmente en el tratamiento del ataque agudo de gota.
  • Medicamentos con cortisol (esteroides), los glucocorticoides (por ejemplo, prednisolona). Estos fármacos también ayudan en un ataque fuerte, al actuar como analgésicos y anti-inflamatorios.
  • La colchicina. En un ataque agudo de gota la colchicina es un remedio muy eficaz para el dolor articular. Mejora los síntomas de un ataque de gota aguda, pero sin reducir el nivel de ácido úrico en la sangre o aliviar directamente los dolores. La colchicina más bien reduce los dolores a través de su efecto anti-inflamatorio. El tratamiento con colchicina no debe durar mas de 4 días y hasta un máximo de 6 mg o bien hasta que aparezca diarrea, que es el limitante de dosis si no se ha llegado a los 6 mg.

Se puede apoyar este tratamiento inicial de la gota enfriando la inflamación de las articulaciones con compresas y dejando las piernas o los brazos en reposo. Por otra parte, en el tratamiento inicial de la gota es importante beber mucho y renunciar al alcohol.

Además del tratamiento de los ataques de gota, es importante un tratamiento prolongado para prevenir futuros ataques de gota y prevenir una evolución permanente (gota crónica). Para ello es necesario reducir los niveles elevados de ácido úrico (hiperuricemia) y estabilizarlos a largo plazo. El objetivo es reducir los niveles de ácido úrico en el plasma sanguíneo a un valor de aproximadamente 5,5 a 6,5 miligramos por decilitro, entonces está bien regulado.

Cambio de dieta

En el tratamiento permanente de la gota el cambio de la nutrición juega un papel importante. La dieta apropiada forma la base del éxito del tratamiento prolongado en la lucha contra un nivel alto de ácido úrico (hiperuricemia).

La dieta correcta reduce y estabiliza los niveles de ácido úrico influenciando el curso de la gota, de forma que se puedan tomar menos medicamentos o incluso prescindir de ellos. Por lo tanto, en la gota se recomienda:

  • Eliminar el exceso de peso. Si el peso corporal corresponde a un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 25, se debe reducir a un valor inferior a 25. El nivel de ácido úrico en la sangre disminuye simplemente con esta medida. Pero hay que proceder con cautela con la pérdida de peso: el ayuno riguroso no es recomendable.
  • Limitar la ingestión de grasa en la dieta para que el total de la mezcla de calorías consumidas contenga un máximo de 30% de grasa. El exceso de grasa dietética inhibe la secreción de ácido úrico a través de los riñones y aumenta los valores de ácido úrico en la sangre.
  • Evitar los alimentos ricos en purinas, como carne de despojos, hígado o riñones. También ayuda renunciar a ciertos tipos de peces, lo que contribuye a mantener sus niveles de ácido úrico en un nivel seguro. En el tratamiento duradero de la gota se recomienda tomar un máximo de 170 miligramos de purina por día (alimentos bajos en purina). Al final del articulo viene una tabla con los contenidos de acido úrico por alimento.
  • Renunciar al alcohol porque el alcohol aumenta la concentración de ácido úrico en la sangre. El consumo excesivo o permanente de alcohol también es perjudicial, ya que pueden provocar un nuevo ataque de gota.
  • Beber mucha agua, por lo menos 2 litros diarios. Se recomienda agua o, en su defecto, té sin endulzar, té de hierbas o frutas. 

En la dieta baja en purina, como terapia prolongada, que limita la ingesta de purina a 170 miligramos de forma duradera, hay que distinguir la dieta estricta baja en purina. En esta dieta se ingieren 100 miligramos de purina al día como máximo. En esta dieta de la gota se requiere planificación dietética y seleccionar cuidadosamente los alimentos adecuados.

Esta limitación estricta de la ingesta de purinas se debe realizar solamente en condiciones hospitalarias.

El tratamiento prolongado de la gota también aplica fármacos que pueden reducir de forma duradera los niveles de ácido úrico. Son apropiados para el tratamiento prolongado de la gota:

  • Medicamentos uricosúricos (por ejemplo, benzbromarona): este medicamento actúa contra la gota incrementando la eliminación por parte del riñon de ácido úrico (medicamentos favorecedores del ácido úrico).
  • Medicamentos uricostáticos (por ejemplo, alopurinol): estos medicamentos inhiben la formación de ácido úrico. Los precursores del ácido úrico así multiplicados son mucho más solubles en agua y pueden eliminarse fácilmente a través de los riñones. El alopurinol puede causar los siguientes efectos secundarios:

Al comienzo del tratamiento prolongado de la gota se administran simultáneamente, si es posible, medicamentos uricosúricos y uricostáticos. Después de varios meses se puede cambiar a un tratamiento exclusivamente con uricostáticos, que inhiben la formación de ácido úrico.