Gota (hiperuricemia): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

¿Cómo se diagnostica la gota? Si se sospecha que hay gota, el primer paso del diagnóstico es determinar los valores de ácido úrico en la sangre, mediante los cuales el médico puede determinar si existe un aumento del nivel de ácido úrico (llamado hiperuricemia). No siempre que hay un nivel alto de ácido úrico en sangre (hiperuricemia) hay gota, y también puede suceder al contrario: que una persona con un nivel normal de ácido úrico tenga gota (esto suele suceder habitualmente durante el ataque agudo de gota).

El diagnostico definitivo se realiza con la visualización directa de cristales de ácido úrico en el líquido sinovial que baña las articulaciones. Este es el método más seguro para detectar y diagnosticar la gota, ya que cuando hay cristales de ácido úrico en las articulaciones, la enfermedad está ahí. El líquido sinovial se extrae con una aguja en un procedimiento denominado artrocentesis. La artrocentesis consiste en una aspiración del líquido articular (para lo que se anestesia previamente la zona). Ese líquido será examinado al microscopio (con luz polarizada) para poder diagnosticar la presencia o no de cristales de ácido úrico. Es un procedimiento seguro y relativamente rápido e indoloro, que se suele realizar en la consulta y no precisa de hospitalización.

La gota también conduce a cambios visibles que pueden contribuir al diagnóstico. Una gota aguda puede verse principalmente en el dedo gordo del pie, cuya articulación se enrojece, hincha y se vuelve muy dolorosa (llamada podagra o gota del pie).

En las primeras etapas de la gota, las radiografías no contribuyen al diagnóstico. Más tarde, la gota causa cambios cada vez más perceptibles en las articulaciones y nódulos de gota. Si atípicamente sólo afectan a los nódulos de las articulaciones, es recomendable el diagnóstico para descartar otras causas posibles (por ejemplo, cambios artríticos de las articulaciones del dedo).

Para el realizar el diagnóstico de gota, el reumatólogo (que es el profesional médico que trata todas las enfermedades que tienen que ver con las articulaciones), preguntará también si el paciente ha sufrido algún ataque de artritis aguda o bien episodios aislados de hinchazón en alguna articulación, como la del tobillo o la rodilla. 

Además, el médico debe conocer todos los medicamentos que esté tomando el paciente (ya que algunos pueden desencadenar un episodio de gota), si ha hecho cambios importantes en su dieta (ya que los regímenes muy drásticos también tienen más riesgo de provocar ataques de gota) y qué tipo de alimentación sigue (pues un exceso de proteínas es uno de los factores de riesgo más importantes).