Gota (hiperuricemia): Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

¿Cómo se define la gota? El término gota describe, por definición, un desorden metabólico en el cual la sangre acumula demasiado ácido úrico (hiperuricemia), que posteriormente causa cristales de ácido úrico que se depositan en diferentes lugares del cuerpo, especialmente en las articulaciones, bolsas sinoviales y tendones. Estos depósitos causan una inflamación de las articulaciones que, si no se trata, daña las articulaciones. Los médicos la denominan artritis gotosa o artritis úrica. Pero los cristales también pueden almacenarse en los órganos internos, por ejemplo, en el riñón, y causar trastornos funcionales.

Si la concentración de ácido úrico alcanza un valor crítico en la gota, la infección de la articulación se muestra en ataques con enrojecimiento, dolor y calor. Si surge un ataque agudo de gota por primera vez suele afectar a la articulación del dedo gordo (conocido como podagra = gota de pie).

Dependiendo de la causa, hay dos tipos de gota:

  • La gota primaria se forma por el hecho de que el organismo produce más ácido úrico del que excreta (llamado equilibrio positivo de ácido úrico). Como resultado, el ácido úrico se acumula en el cuerpo.
  • La gota secundaria se produce debido a otras enfermedades en las que mueren muchas células propias del cuerpo, liberando así más ácido úrico, como es el caso, por ejemplo, de la leucemia. Las enfermedades que bloquean la excreción de ácido úrico también pueden causar gota. Esto puede suceder en un trastorno de la función, como la insuficiencia renal.

La gota se produce en zonas de alto nivel de vida con mucha mayor frecuencia que, por ejemplo, en los países en desarrollo. Esto es debido a la nutrición diferente, especialmente al consumo excesivo de alimentos como carnes, mariscos y vísceras, así como el alcohol, que pueden favorecer el desarrollo de la gota. En las zonas ricas suele afectar del 1 a 2% de la población, de los que un 95% son hombres, generalmente de unos 50 años de edad. En España se estima una incidencia entre el 0,1 y 0,35 por 1.000, siendo más frecuente entre los hombres en los que se estima una prevalencia del 15/1000 entre los 35 y 45 años. En las mujeres, raras veces se presenta antes de la menopausia.

Historia

Antiguamente, la gota se consideraba una enfermedad de los ricos. Hasta el final del siglo XVII no se diferenciaba entre la gota y el reumatismo. Un siglo más tarde, en 1797, William Hyde Wollaston descubrió por vez primera cristales de ácido úrico en los nódulos de gota. Pero 50 años después se descubrió que era un trastorno del metabolismo. Hasta entonces se veía como una perturbación de los fluidos corporales. Desde hace mucho se sabía que había una relación entre la enfermedad y un mayor consumo de carne y alcohol.