Glomerulonefritis: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2012)

La evolución de la glomerulonefritis es muy diferente dependiendo del tipo del que se trate. Las formas agudas de glomerulonefritis se presentan, en la mayoría de los casos, con pocas molestias y no causan (cuando se tratan de forma precoz) daños permanentes en los riñones. Las formas de evolución crónica se pueden tratar, normalmente, pero no son curables. Con el paso de tiempo los riñones pueden resultar gravemente dañados y, entonces, puede ser necesario un tratamiento con diálisis permanente.

Glomerulonefritis aguda

La glomerulonefritis aguda suele durar entre una y cuatro semanas desde la aparición de los primeros síntomas, que se presentan normalmente de forma leve. Normalmente comienza con una sensación de malestar general y dolor de cabeza. Muchas veces se presentan también dolor en la zona lumbar. La glomerulonefritis aguda suele remitir por sí sola. Si, al mismo tiempo, se sufre una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos.

Glomerulonefritis de rápidamente progresiva (GNRP)

En la glomerulonefritis rápidamente progresiva (GNRP) puede aparecer fiebre y fatiga, así como acumulación de líquido intersticial en los tejidos (edema). A veces se puede encontrar sangre en la orina. Cuanto antes se trate la glomerulonefritis rápidamente progresiva, mejores son las perspectivas de cura. Sin tratamiento, la función de los riñones empeora rápidamente (en cuestión de días o meses), presentando rápidamente una insuficiencia renal terminal y ser necesaria, como tratamiento, la diálisis.

Síndrome nefrótico

El síndrome nefrótico se caracteriza por la aparición simultánea de diferentes síntomas, como por ejemplo:

  • Presencia de proteínas en la orina (proteinuria)
  • Niveles de lípidos en sangre elevados
  • Acumulación de líquido intersticial en los tejidos (edema), sobre todo en los párpados y en la cara y, en estadios más avanzados, también en las piernas.

A menudo, el síndrome nefrótico es la consecuencia de otras enfermedades (como la diabetes mellitus) o de otros problemas de salud (como el uso innecesario y excesivo de fármacos). Sin tratamiento, en el 90% de los casos se produce insuficiencia renal. Por eso, el tratamiento precoz es muy importante.

Glomerulonefritis crónica

La glomerulonefritis crónica evoluciona normalmente a lo largo de los años sin que se manifiesten síntomas durante mucho tiempo.

La función renal puede verse limitada cada vez más hasta hacerse grave y terminal, por eso la única posibilidad de tratamiento en estadios avanzados es la diálisis o el trasplante de riñón.

Proteinuria asintomática (proteína en la orina) y/o hematuria (sangre en la orina)

En la proteinuria asintomática (presencia de proteínas en orina) y/o la hematuria (sangre en la orina) el pronóstico suele ser favorable a largo plazo y en la mayoría de los casos no es necesario tratamiento. Se recomienda el control frecuente de valores analíticos en la orina para que las posibles alteraciones de la función renal se puedan reconocer y ser tratadas en el momento adecuado.