Glomerulonefritis: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2012)

Para realizar el diagnóstico de la glomerulonefritis, el médico analiza una muestra de orina del paciente para comprobar si contiene proteínas o sangre.

A veces se eliminan grandes cantidades de sangre o proteínas en la orina, lo que permite que se aprecie un color rojizo (hematuria) o turbio (proteinuria) a simple vista. En ocasiones, las cantidades son tan pequeñas que no se pueden apreciar sin utilizar determinados medios. También la acumulación de líquido intersticial en los tejidos (edema) en la cara o en las piernas así como una alta presión arterial pueden ser signos de una glomerulonefritis.

Un análisis de sangre también puede ayudar a realizar el diagnóstico de una glomerulonefritis: con frecuencia, se encuentra un aumento de los valores de creatinina en sangre que es un signo de insuficiencia renal. El curso crónico de la glomerulonefritis, que limita la función renal, puede manifestarse, precisamente, a través de los síntomas propios que caracterizan a una insuficiencia renal, como por ejemplo se pueden destacar los siguientes:

  • Anemia
  • Pérdida de energía
  • Trastornos de la coagulación
  • Dolor abdominal
  • Dolor óseo
  • Disminución de la diuresis o la cantidad de orina al día
  • Disnea

Cuando se sospecha que existe una glomerulonefritis, el médico realiza pruebas más específicas, como por ejemplo las siguientes:

  • Ecografía renal
  • Biopsia renal
  • Pruebas de la función renal