Gastritis: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Diciembre de 2016)

La gastritis puede manifestarse de distintas formas y ser debida a diferentes causas. Lo que todas las formas tienen en común es que existe una irritación y daño consecuente de las células del revestimiento de la mucosa gástrica.

Una gastritis aguda puede ser debida, por ejemplo, a las siguientes causas:

  • El uso frecuente y en altas dosis de determinados medicamentos para el dolor (los llamados anti-inflamatorios no esteroides, cuyas siglas son AINE, por ejemplo, el ácido acetilsalicílico).
  • Otros medicamentos, por ejemplo los corticoesteroides o los citotóxicos.
  • Excesivo consumo de alcohol.
  • Fumar.
  • Intoxicaciones alimentarias.
  • Consumo frecuente de alimentos que pueden irritar al estómago (por ejemplo, café o comida picante).
  • Estrés y situaciones de shock.
  • Lesiones, quemaduras y accidentes (traumatismos).
  • Intervenciones quirúrgicas.
  • Deportes de competición (la conocida “diarrea del corredor” o trastorno gastrointestinal del corredor).
  • Infecciones, por ejemplo la inflamación aguda del estómago e intestino delgado o grueso (gastroenteritis)

También existen distintas causas para las gastritis crónicas. En la mayoría de los casos la gastritis crónica está causada por reacciones autoinmunes, bacterianas o químicas, según las cuales, las gastritis se pueden dividir en los tres tipos siguientes:

  • Gastritis del tipo A (para “autoinmunes”)
  • Gastritis del tipo B (para “bacterianas”)
  • Gastritis del tipo C (para ”químicas”)

La gastritis crónica del tipo A es una enfermedad autoinmune muy poco frecuente: el mecanismo desencadenante es la formación de anticuerpos por parte del organismo que atacan, como parte del sistema inmunitario, a los tejidos del propio cuerpo porque los reconocen como extraños. En la gastritis de tipo A (denominada gastritis autoinmune) los anticuerpos atacan, sobre todo, a las células de la mucosa gástrica que producen los ácidos gástricos (conocidas como células parietales). A menudo los anticuerpos también se forman contra en la sustancia producida por las células parietales, denominada factor intrínseco gástrico. Éste permite que el intestino delgado pueda absorber la vitamina B12. Si falta el factor intrínseco se puede desarrollar una deficiencia de vitamina B12, lo que lleva a una forma de anemia, conocida como anemia perniciosa.

La gastritis tipo A es la más infrecuente de las gastritis crónicas con el 5% de todos las gastritis crónicas. Afecta principalmente a la parte principal del estómago (llamado cuerpo gástrico o fundus gástrico).

Acerca de la hormona gastrina y de tumores carcinoides

Si la gastritis crónica de tipo A perdura durante un largo periodo de tiempo, la continua liberación de la hormona gastrina puede causar, en algunos casos, tumores carcinoides. Un tumor carcinoide es un tipo específico de tumor maligno del tracto gastrointestinal normalmente poco agresivo.

La hormona gastrina en condiciones normales estimula la secreción de ácidos en el estómago, de forma que regula su producción por parte de las células parietales. En cuanto las células parietales producen los ácidos gástricos y aumentan en el estómago, se reduce la cantidad de gastrina. Como, en el caso de la gastritis de tipo A, las células parietales están dañadas, este mecanismo de regulación no funciona y el estómago sigue liberando gastrina.

Una gastritis crónica de tipo B es la que está causada por infecciones bacterianas. A menudo es la bacteria Helicobacter pylori la que desencadena la inflamación bacteriana de la mucosa gástrica; en raras ocasiones una gastritis de tipo B tiene otras bacterias como agente etiológico.

Gracias a una condición especial, el Helicobacter pylori puede sobrevivir en el entorno ácido del estómago: se sitúa en la superficie de la mucosa gástrica y ahí produce, con una enzima llamada ureasa, determinadas sustancias que crean un entorno menos ácido (alcalino). Esto permite a las bacterias sobrevivir. Para el estómago, sin embargo, es perjudicial dado que el medio alcalino altera la regulación de la producción de ácido del estómago y daña la mucosa, lo que puede ser uno de los mecanismos desencadenantes de la gastritis tipo B.

Según aumenta la edad, se incrementa la probabilidad de que la Helicobacter pylori colonice el estómago: casi el 60% de las personas de más de 60 años en los países occidentales está infectada por este patógeno. Sin embargo, no todas las personas con presencia del Helicobacter pylori en el estómago, desarrollan una gastritis bacteriana.

La gastritis crónica de tipo B constituye el 85% de todas las gastritis crónicas. Por lo general afecta a la parte del estómago previa al paso del píloro. Esta sección se llama antro gástrico.

La gastritis crónica de tipo C constituye el 10% de todos los casos de gastritis crónica. Los agentes causantes de este tipo de gastritis, también denominada química-tóxica, son sustancias que actúan de forma nociva sobre la mucosa gástrica.

Principalmente, las sustancias que provocan los casos de gastritis de tipo C son la bilis y el contenido que refluye de vuelta desde el duodeno al estómago (denominado reflujo gastroduodenal).

Este reflujo contracorriente daña sobre todo la mucosa en la zona del píloro. Otros agentes nocivos causantes de la gastritis crónica del tipo C son el consumo de alcohol crónico o determinados analgésicos (AINE, por ejemplo, el ácido acetilsalicílico).