Forúnculo (furúnculo): Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (19 de Marzo de 2012)

El síntoma típico de un forúnculo es visible en la zona del folículo piloso inflamado. Todas las zonas de piel córnea pueden quedar afectadas. Generalmente, un forúnculo se forma en la cara, en el cuello, en las axilas, en el ano, en la zona genital o en el muslo.

El primer signo de un forúnculo es la inflamación de los folículos pilosos que desarrolla una pequeña pústula sobre la piel. Si se analiza con más detalle se puede observar un pequeño pelo en el medio de la inflamación, rodeado por una hinchazón. La inflamación se propaga a los tejidos circundantes y los síntomas varían: la pústula aumenta de tamaño y produce un forúnculo, un nódulo con un diámetro de entre 0,5 a dos centímetros que es doloroso debido a la inflamación y muy tirante. Mientras madura el forúnculo, el tejido central muere (llamado necrosis) y hay un coágulo central. En algún momento, el forúnculo rompe la piel, y el pus y el coágulo se vacían espontáneamente. Un forúnculo curado suele dejar una cicatriz.

Normalmente, un forúnculo no causa otros síntomas o si se producen estos suelen ser muy leves como, por ejemplo, una ligera elevación de la temperatura. Varios forúnculos próximos se pueden unir y entonces hablamos de un ántrax. En este caso, las molestias son más fuertes. En casos graves pueden infectarse los vasos linfáticos de la piel (linfangitis) e inflamarse los ganglios linfáticos; si penetran las bacterias de los forúnculos en la circulación, se produce una intoxicación de la sangre (septicemia). Los posibles efectos de los forúnculos o ántrax dependen también de la localización: si se forma un forúnculo en la cara en la zona del párpado, sobre la nariz, hasta la parte superior del labio, sobreviene una enfermedad ocular (llamada flemón orbitario), que puede desarrollar una inflamación de las meninges (meningitis).