Fibrosis (esclerosis)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (19 de Marzo de 2012)

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La fibrosis consiste en el endurecimiento de los órganos o del tejido debido a la formación de nuevo tejido conectivo. La fibrosis no es una enfermedad que pueda ocurrir de manera autónoma, sino un síntoma que puede presentarse de diferentes formas y por distintas causas.

La fibrosis se caracteriza por el engrosamiento de la estructura del tejido como consecuencia del crecimiento del tejido conectivo que se da por un aumento de la producción de colágeno (un importante componente del tejido conectivo y de soporte del organismo humano). El aumento de la producción de colágeno se da por lo general cuando se producen inflamaciones crónicas, trastornos circulatorios o como consecuencia del envejecimiento (procesos de desgaste del tejido), entre otras causas. Algunos ejemplos son la inflamación crónica del hígado (hepatitis) o el abuso crónico del alcohol, que puede ocasionar fibrosis del hígado, así como la inflamación del tejido pulmonar en enfermedades pulmonares en las que se puede producir fibrosis en los pulmones.

La fibrosis puede manifestarse a través de diversos síntomas dependiendo de cuáles sean los órganos o el tejido afectado. Los órganos o tejidos con alteraciones escleróticas se vuelven, debido al alto contenido de tejido conectivo, duros, sólidos y poco elásticos. Así, la fibrosis pulmonar, por ejemplo, produce disnea, mientras que los signos de la fibrosis de la piel son el engrosamiento, endurecimiento y la contracción de la piel, así como limitaciones del movimiento con pérdida de elasticidad. Una fibrosis de hígado avanzada puede, entre otras cosas, causar hipertensión arterial, acumulación de líquidos en el abdomen (ascitis), mayor tendencia a la hemorragia o trastornos de la función cerebral debido a una desintoxicación insuficiente del cuerpo, es decir, provoca una insuficiencia hepática.

La fibrosis es fácil de diagnosticar basándose en los cambios característicos del tejido. La elección del tratamiento posterior dependerá de la enfermedad subyacente. Se buscará aquel tratamiento que nos sirva para impedir que las alteraciones en los órganos o el tejido avancen (los procesos de desestructuración que ya se han producido debido a la fibrosis no se pueden deshacer). El pronóstico depende de la causa de la fibrosis y de que el tratamiento comience a tiempo. Si se consigue detener el proceso de conversión de los órganos o del tejido a tiempo, a menudo es posible llevar una vida con apenas limitaciones o con ninguna limitación a pesar de la esclerosis.