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Fibromialgia: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (4 de Febrero de 2011)

En una fibromialgia, el diagnóstico se efectúa a la vista de la historia del paciente (anamnesia) y del examen físico. Si hay dolor en al menos tres zonas del cuerpo durante más de tres meses, esto puede ser un indicio de fibromialgia.

La atención especial en este caso se halla en los puntos gatillo en la nuca, espalda, hombros y caderas. Para el diagnóstico definitivo de una fibromialgia es necesario que un mínimo de 11 de los 18 puntos gatillo totales reaccionen con dolor a la presión y que las molestias persistan durante más de tres meses.

En la fibromialgia no se observa ningún cambio orgánico. El médico en ejercicio diagnostica la enfermedad prioritariamente descartando enfermedades orgánicas concretas como enfermedades inflamatorias reumatoides, procesos de la columna vertebral con síntomas radiculares (que afectan a las raíces nerviosas), enfermedades del sistema muscular, inflamaciones de la musculatura esquelética (miositis) o enfermedades autoinmunes. Es decir, se llega al diagnóstico de Fibromialgia (enfermedad sin un origen claro), descartando posibles patologías que cursen con dolores musculo-tendinosos. A esto se denomina diagnóstico de exclusión, porque se realiza excluyendo otras posibles patologías.

En la fibromialgia no es útil la realización de pruebas de laboratorio ni de radiografías. Rara vez, los trastornos hormonales, como por ejemplo un hipertiroidismo, puede intensificar una fibromialgia. Algo que puede determinarse con un análisis de las hormonas tiroideas.