Fibrilación auricular

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

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La fibrilación auricular es un trastorno del ritmo cardiaco que afecta, principalmente, a las personas de edad avanzada. Aproximadamente, el 10% de los mayores de 80 años padecen esta alteración cardiaca. No es muy peligrosa en sí misma, pero puede desencadenar complicaciones muy graves.

En los casos de fibrilación auricular se origina un desarreglo en la musculatura de las aurículas del corazón, que se contrae rápidamente debido a una estimulación eléctrica circular. Debido a esta frecuencia de parpadeo tan elevada, las aurículas no hacen que bombee el corazón y no ayudan al llenado de los ventrículos, por lo que el volumen de latidos de los ventrículos disminuye alrededor del 20%. La fibrilación auricular se asocia con una mayor tasa de formación de coágulos de sangre en las aurículas (trombos auriculares).

Las causas de la fibrilación auricular pueden ser varias enfermedades como la enfermedad cardiaca coronaria, un agrandamiento de las aurículas, una enfermedad de las válvulas cardiacas o hipertensión. El abuso de alcohol también puede ser la causa de la fibrilación auricular. En uno de cada 10 casos no se puede encontrar ninguna causa orgánica para los trastornos del ritmo cardiaco (fibrilación auricular idiopática).

Si sospecha que puede padecer trastornos del ritmo cardiaco tales como la fibrilación auricular, debe realizarse un electrocardiograma (ECG). De este modo podrá reconocer los estímulos circulares de la aurícula propios de la fibrilación auricular. El objetivo del tratamiento es que el ritmo cardiaco alterado por la fibrilación auricular vuelva a su ritmo sinusal normal (cardioversión). Se puede lograr mediante estímulos eléctricos (desfibrilador) o medicamentos (con antiarrítmicos). La eficacia del tratamiento es mayor en los casos de fibrilación auricular de reciente aparición que en los crónicos. Si tiene fibrilación auricular crónica y además presenta otros factores de riesgo, es muy aconsejable tomar anticoagulantes.

Las posibles consecuencias de la fibrilación auricular son embolias debidas a coágulos mal curados en el torrente sanguíneo y otras enfermedades cardiovasculares con complicaciones tales como un infarto de miocardio. Para prevenir la fibrilación auricular es importante tratar adecuadamente las enfermedades que la propician como, por ejemplo, la diabetes mellitus o la hipertensión. Además, hay que tomarse muy en serio los primeros síntomas como falta de aire o disnea.

En general, para prevenir la fibrilación auricular y el resto de trastornos del ritmo cardiaco como lase recomienda llevar una alimentación equilibrada, practicar deporte con frecuencia, dejar de fumar, disminuir el consumo de alcohol y evitar el sobrepeso.