Esquizofrenia: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2012)

En la esquizofrenia se da una combinación de síntomas. Cada síntoma por sí solo puede aparecer en muchas otras enfermedades.

Los especialistas clasifican los síntomas de la esquizofrenia de la siguiente manera:

  • Síntomas positivos: sobre todo delirios y alucinaciones (también se les llama síntomas productivos).
  • Síntomas negativos: como, por ejemplo, la falta de estímulo y la pobreza emocional.

Dependiendo del tipo de esquizofrenia, predominan unos u otros síntomas. Por ejemplo, en la esquizofrenia paranoide, es decir, la esquizofrenia de tipo paranoide-alucinatoria, predominan sobretodo los delirios y las alucinaciones. Los afectados que sufren una esquizofrenia paranoide no suelen padecer trastornos del pensamiento ni de la expresión de los sentimientos (los llamados trastornos afectivos) ni tampoco alteraciones del movimiento relacionadas con el estado psíquico (los llamados síntomas psicomotores o catatónicos).

Delirio

Las ideas delirantes típicas de la esquizofrenia son apreciaciones falsas de la realidad. Alrededor del 80% de los esquizofrénicos padece a lo largo de la evolución de la enfermedad ideas delirantes. Sobre todo delirios de persecución y celotípicos, en los que el afectado percibe el comportamiento de los demás hacia sí mismo de forma delirante. Lo particular de las ideas delirantes de los esquizofrénicos es que acostumbran a ser muy extravagantes para las personas ajenas y que muchas veces son de carácter mágico o místico.

Alucinaciones

Las alucinaciones también son síntomas comunes de la esquizofrenia, que aparecen en la mitad de los afectados. Una alucinación es una ilusión de los sentidos. Los esquizofrénicos perciben algo como real, que no corresponde a ningún estímulo físico externo. Ven, por ejemplo, caras en las paredes que no existen (alucinaciones ópticas) u oyen voces que nadie más percibe (alucinaciones acústicas). Las alucinaciones acústicas son síntomas muy frecuentes de la esquizofrenia. A menudo se manifiestan con voces que dan órdenes al enfermo (llamadas voces imperativas) o que comentan su comportamiento. Algunos afectados también oyen voces que dialogan entre ellas (conocidas como voces dialogadas). El llamado eco del pensamiento también pertenece a las alucinaciones acústicas. Los afectados creen escuchar sus propios pensamientos en alto. En general, las alucinaciones de tipo esquizofrénico pueden producirse en todos los órganos de los sentidos, es decir, también en el olfato y el gusto.

Trastornos del yo

El trastorno del yo es un síntoma que aparece en una de cada dos esquizofrenias. La frontera entre el “yo” y el “entorno” se vuelve borrosa para los afectados. En psiquiatría se diferencian los siguientes trastornos del yo como síntomas de la esquizofrenia:

  • Despersonalización: los afectados perciben sus propios pensamientos, sentimientos o partes del cuerpo como extrañas, como si no les pertenecieran.
  • Desrealización: el entorno se vive de forma distinta, como irreal.
  • Difusión del pensamiento: el esquizofrénico cree que sus pensamientos se difunden y que los demás pueden oírlos.
  • Robo del pensamiento: los afectados creen que sus pensamientos son robados desde el exterior.
  • Inserción del pensamiento: los afectados piensan que sus pensamientos son introducidos desde el exterior.
  • Influencia externa: las acciones propias son vividas como si estuviesen dirigidas desde fuera. Los afectados se sienten como marionetas.

Trastorno formal del pensamiento

Los trastornos formales del pensamiento son síntomas que aparecen en dos de cada tres esquizofrenias. En ellos el curso del pensamiento está alterado.

Los afectados fusionan, por ejemplo, circunstancias relacionadas (fenómeno denominado contaminación). A veces inventan nuevas palabras que suenan completamente absurdas y no tienen ningún significado aparente (neologismos).

El pensamiento de las personas con esquizofrenia es confuso e incoherente, el curso del pensamiento se ve afectado por saltos y cambios ilógicos (incoherencia), hasta llegar al punto de encadenar palabras de forma casual (ensalada de palabras, esquizofasia). Por ejemplo, en una misma frase pueden referirse a cosas completamente distintas, sin que el oyente entienda sobre qué están hablando. También pueden vocalizar simplemente palabras sin ningún tipo de sentido, gramática o contenido.

En algunos afectados, el trastorno formal del pensamiento se manifiesta a través de la interrupción, sin motivo aparente, del pensamiento en medio de una conversación (fenómeno llamado bloqueo del pensamiento).