Espina bífida (espalda abierta): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (12 de Diciembre de 2016)

El tratamiento de la espina bífida depende del tipo y el alcance de la malformación de la columna vertebral. La forma leve de la malformación, la espina bífida oculta, apenas requiere tratamiento en algunos casos, puesto que en parte no tiene ningún efecto. En la espina bífida abierta puede haber un defecto muy acusado. Se recomienda ocuparse de él con una operación de microcirugía en las 24 a 48 horas posteriores al parto. Con el tratamiento quirúrgico, en una espina bífida grave pueden incrementarse claramente las posibilidades de supervivencia. No obstante, no siempre es posible evitar las limitaciones neurológicas y las complicaciones a largo plazo. Una espina bífida no puede curarse sino que se actúa sobre sus síntomas para mejorar la calidad de vida. Las personas afectadas requieren cuidados médicos de por vida.

Si existen simultáneamente una espina bífida y una hidrocefalia, en el tratamiento debe colocarse el denominado shunt para el alivio dela presión. Para ello el médico introduce un catéter mediante una operación, a través del cual puede desviarse el líquido cefalorraquídeo desde los ventrículos cerebrales hasta la cavidad abdominal descubierta por el peritoneo.

Si la espina bífida se asocia a problemas de vaciado de la vejiga, para el tratamiento se consideran tanto los medicamentos como un cateterismo (esto es, un tubo introducido en la vejiga) o una operación. El objetivo consiste en evitar las infecciones ascendentes que afecten a los riñones

Para contrarrestar las deformaciones articulares como consecuencia de una espina bífida, pueden ayudar la fisioterapia (gimnasia terapéutica) y los recursos ortopédicos, por ejemplo, los corsés o los zapatos confeccionados a medida. A menudo también es necesario operar para que el tratamiento tenga éxito. El objetivo del tratamiento consiste en compensar al máximo las funciones limitadas.

Además del tratamiento físico, en la espina bífida también es importante apoyar a los niños afectados en el aspecto intelectual. Si la inteligencia se ve reducida por la espina bífida, se emplean programas de ayuda especiales, como la atención temprana.

La técnica más novedosa consiste en una intervención con endoscopia, que se realiza a los fetos que han sido diagnosticados de espina bífida. La cirugía se lleva a cabo dentro del seno materno y por vía endoscópica, sin necesidad de cirugía abierta, lo que permite disminuir las tasas de prematuridad de estos niños y reducir las secuelas posteriores. Consiste en aplicar un parche (Patch ande glue) para sellar el defecto de la médula, lo que resulta menos agresivo tanto para la madre como para su hijo.