Espina bífida (espalda abierta): Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (12 de Diciembre de 2016)

Los síntomas de la espina bífida pueden ser muy variados. Van desde molestias casi imperceptibles (como pequeñas alteraciones de las capacidades) hasta una manifestación fuerte con limitaciones considerables como la paraplejia con trastorno vesical e intestinal. La intensidad de los síntomas de la espina bífida depende de la situación de la fisura (por ejemplo, si afecta a la columna vertebral dorsal o lumbar) y de si hay componentes y nervios de la médula espinal desplazados en forma de saco por la fisura.

Queda alterada la función de la médula espinal a partir del nivel de la protrusión. La espina bífida puede manifestarse con síntomas como las parálisis musculares o gastrointestinales y la pérdida de las sensaciones de sensibilidad y dolor. En caso de trastornos de la columna vertebral ósea, o como consecuencia de las parálisis de la musculatura, la espina bífida puede estar asociada a malformaciones en el sistema esquelético, por ejemplo, deformaciones o malposiciones articulares. Un ejemplo conocido es el pie zambo. Cuando la función vesical se ve alterada por la espina bífida, a menudo se producen infecciones del tracto urinario, así como problemas de vaciado de la vejiga, tanto en el sentido de incontinencia urinaria (las personas afectadas no pueden retener la orina) como de una vejiga llena (las personas afectadas no pueden expulsar la orina).

Los posibles síntomas de una espina bífida incluyen también la denominada malformación de Chiari, en la que la protrusión de la médula espinal provoca que el cerebelo y la conexión entre el cerebro y la médula espinal (bulbo raquídeo) se desvíen hacia abajo por el agujero occipital hacia el canal vertebral, lo cual perturba la circulación del fluido cerebroespinal. Con el reflujo hacia el cerebro, en una espina bífida a menudo se forma una hidrocefalia. Asimismo, la espina bífida se asocia a la epilepsia en el 18 al 40% de los casos. El desarrollo intelectual de las personas afectadas depende de si existen malformaciones del cerebro simultáneamente y de cómo evoluciona la enfermedad.