Epilepsia

Autor: Redacción Onmeda (9 de Febrero de 2017)

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¿Qué es la epilepsia? La epilepsia es una enfermedad neurológica caracterizada por las llamadas crisis epilépticas. Las crisis o ataques ocurren, a menudo, de forma dramática pero suelen remitir tras pocos minutos. El tipo más frecuente de epilepsia es la epilepsia idiopática, de causa desconocida y que afecta a 6 de cada 10 personas. 

Las crisis epilépticas son desencadenadas por una actividad neural anormal en el cerebro, cuya etiología puede ser muy diversa. Dependiendo de la causa, diferenciamos entre la epilepsia sintomática y la idiopática. La epilepsia idiopática no está relacionada con alteraciones patológicas del cerebro; se desconocen sus causas. En cambio, la epilepsia sintomática es consecuencia de una enfermedad de base o de una lesión cerebral.

Las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno, así como de su propagación. Pueden producirse síntomas transitorios, como ausencias o pérdidas de conocimiento, y trastornos del movimiento, de los sentidos (en particular la visión, la audición y el gusto), del humor o de otras funciones cognitivas.

Las personas con convulsiones tienden a padecer más problemas físicos (tales como fracturas y hematomas derivados de traumatismos relacionados con las convulsiones) y mayores tasas de trastornos psicosociales, incluidas la ansiedad y la depresión.

Para el diagnóstico de la epilepsia es útil la descripción de la crisis cuando hay testigos. Para confirmar el diagnóstico se utilizan el electroencefalograma (EEG), estudios complementarios de imagen (TAC, RM) y análisis de sangre.

En las formas sintomáticas de epilepsia hay que tratar la causa subyacente. Cuando la epilepsia es de tipo idiopático, normalmente las crisis pueden evitarse con medicación.

Una de las complicaciones de la epilepsia es el estatus epiléptico, una crisis epiléptica persistente o una serie de crisis repetidas, entre las que los afectados no recuperan del todo la conciencia. Este estado puede resultar mortal.

Todavía a día de hoy, los pacientes con epilepsia sufren discriminación y mucho estigma.  Según la Dra. Cristina Alarcón del Instituto de Neurociencias Avanzadas de Madrid (INEAMAD) del Hospital Nuestra Señora del Rosario, "la enfermedad se sigue viendo como ‘demoniaca’ o ‘tabú’ y esto repercute en la vida social de los pacientes y sus familias. Las crisis en algunos pacientes pueden ser impredecibles y la gente suele asustarse ante este tipo de eventos, sin capacidad para reaccionar”, detalla la doctora.

En la otra cara de la moneda está el riesgo de sufrir además trastornos de salud mental. “Hasta un 30% de los afectados padece depresión, ansiedad y otro tipo de patologías, muchas de ellas sin diagnostica ni tratar. También es frecuente ver que los afectados sean objeto de abusos o de violencia de género, en el caso de las mujeres. Por todo ello, es imprescindible que la sociedad tome conciencia de la verdadera realidad de esta patología para alejarla día a día de la discriminación y contribuir a la inclusión social y la laboral de los afectados”.

Nota: Última revisión médica: Dra. Patricia Alva el 19/03/2012