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Enfermedades producidas por el calor

Autor: Redacción Onmeda (24 de Junio de 2016)

© iStock

Tomar el sol es muy beneficioso para la salud, pero el abuso o las exposiciones prolongadas pueden provocar enfermedades o lesiones. Las enfermedades producidas por el calor y el sol aparecen cuando fracasan los mecanismos reguladores de la temperatura corporal (termoregulación). Entre las patologías y problemas producidos por el el sol se encuentra la insolación o el golpe de calor, más grave que la primera, la pérdida de consciencia por calor o la deshidratación.

Las enfermedades producidas por los efectos del calor son más frecuente en días muy calurosos cuando estamos expuestos al sol o si la temperatura ambiental es muy alta y prácticamos ejercicio físico intenso.

Las principales enfermedades producidas por el calor son las siguientes:

  • Estrés por calor. El paciente siente malestar general debido a la exposición a las altas temperaturas. Se presenta sobre todo en caso de realizar trabajo físico intenso en ambientes con calor.
  • Calambres por calor. Sentir calambres es un signo que nos indica que pordemos estar a punto de sufrir una lesión asociada con el calor. Se pueden presentar calambres musculares intermitentes en las extremidades tras el ejercicio físico. La temperatura corporal se suele elevar solo mínimamente. Suele afectar a individuos jóvenes y sanos. La presencia de estos calambres suele estar relacionada con la respiración acelerada durante la práctica de ejercicio y la perdida de sales por el sudor.
  • Pérdida de consciencia por calor. La pérdida de conocimiento asociado con el calor suele afectar a personas mayores por el descenso de la tenisón arterial derivada del calor y la falta de líquidos.
  • Agotamiento por calor. El agotamiento es el síntoma más frecuente asociado con la hipertermia ambiental. Suele estar acompañado de debilidad, fatiga, cefalea, confusión, vértigo, náuseas, vómitos, ansiedad, cansancio o sudoración. Afecta sobre todo a los jóvenes tras ejercicio o a ancianos con problemas de corazón. La temperatura corporal suele suele ser menor de 38°C y predomina la perdida de agua y sal.
  • Golpe de calor. Un golpe de calor no es ninguna tontería. La temperatura corporal aumenta considerablemente y se situa por encima de los 40°C. Las altas temperaturas afectan a la salud y pueden manifestarse fallos en el organismo y alteraciones del sistema nervioso central por exposición a ambientes calurosos (forma clásica) o tras ejercicio físico extenuante (golpe de calor por ejercicio físico). En este caso el cuerpo ha perdido la capacidad de regular la temperatura. Aquí a pesar de la alta temperatura del cuerpo la piel suele estar seca y sin sudor. El paciente está o bien en estado somnoliento, estuporoso o incluso que no responde, a estar agitado, irritable, inquieto, e incluso sufrir crisis epilépticas. Se suele confundir con una insolación, pero esta es más leve, también producida por una exposición prolongada al sol, con consecuencias como deshidratación, visión borrosa, náuseas o pérdida de conocimiento.

Tratamiento

Ante una enfermedad por calor es importante acudir al médico para que valore la situación general, el grado de deshidratación o la falta de iones. Un golpe de calor es una emergencia médica ya que existe riesgo grave para el paciente. Mientras que el paciente espera a ser valorado por un sanitario se han de seguir las siguientes medidas:

  • Trasladar a la persona afectada a un lugar más sombreado y fresco con lo cual ya se inicia una pérdida de calor. Deben aplicarse compresas de agua fría en cuello, axilas, ingles o incluso en la cabeza por donde se pierde gran cantidad de calor.
  • Desnudar al paciente y rociar la piel de forma continua con agua al mismo tiempo que se le abanica.

Complicaciones

Un golpe de calor es una emergencia médica. Las secuelas y la mortalidad están directamente relacionadas con el grado de temperatura alcanzada y el tiempo expuesto a la temperatura máxima. Un retraso en el inicio del trauamiento aumenta el riesgo de sufrir secuelas.

Prevención

Para prevenir las enfermedades por calor hay que aplicar el sentido común y disfrutar del sol y el calor con moderación y control. Las medidas de prevención incluyen no pasar demasiado tiempo en ambientes calurosos, beber abundante líquido, no hacer demasiado esfuerzo físico en las horas de máximo calor y radiación solar, y, por supuesto, no tomar el sol en las horas centrales del día (12 a 17 horas) que es el momento de máxima incidencia de calor y radiaciones solares.

Fuentes:

  • Medicina de Familia. Principios y práctica; Robert B. Taylor; 2006; Masson. Atención Primaria.
  • Conceptos, organización y práctica Clínica; A. Martín Zurzo, J.F Cano Pérez; 2003; Elsevier.
  • Onmeda International
Última revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (24 de Junio de 2012)