Enfermedad Mano-Pie-Boca

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (12 de Junio de 2013)

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La enfermedad mano-pie-boca (también conocida por boca-mano-pie) es una infección que afecta, fundamentalmente, a niños entre los 2 y los 10 años. Está producida por el virus Coxsackie A16, en la mayoría de los casos, o bien por el enterovirus 71, y más raramente por otros virus.

La enfermedad mano-pie-boca forma parte de las denominadas enfermedades exantemáticas, es decir, que se acompañan de lesiones en la piel en forma de granitos o vesículas.

Descrita por primera vez en Canadá en 1957, suele presentarse en brotes y sus periodos máximos de incidencia son la primavera y, sobre todo, el verano y el comienzo del otoño. Es una enfermedad muy prevalente en Asia, donde cada año se registran brotes epidémicos.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad mano-pie-boca?

Las primeras manifestaciones de la enfermedad mano-pie-boca son las típicas de un cuadro vírico. Así, un día antes puede aparecer:

Posteriormente (unos dos o tres días después del inicio de la fiebre) aparecen las vesículas cutáneas, primero en la boca y después en manos y pies. Son muy similares a las producidas por la varicela o el herpes: granitos que tienen líquido dentro.

Las lesiones en la boca de la enfermedad mano-pie-boca son muy molestas y se localizan en el paladar, las encías, la lengua o la mucosa yugal (la que corresponde al interior de la mejilla o el pómulo). Tienen entre 3 y 7 mm de diámetro y son de forma ovalada o lineal, pero no circular. Se ulceran muy rápidamente y lo habitual es que haya unas 5-10 en la cavidad oral. Suelen preceder a las de las manos y los pies.

Con respecto al resto de vesículas cutáneas, que enseguida forman costras, pueden contabilizarse hasta unas 100. Aparecen sobre todo en las manos, especialmente en el dorso y las zonas laterales de los dedos. Otras zonas características de la enfermedad mano-pie-boca son los pies (con más frecuencia en los talones), los glúteos y el área del pañal.

En los adultos, la enfermedad es más grave y se manifiesta mediante estomatitis muy dolorosas.

¿Cómo se contagia la enfermedad mano-pie-boca?

La enfermedad mano-pie-boca es altamente contagiosa. Se transmite muy fácilmente de una persona a otra, por ejemplo, en la guardería. El virus se implanta en la mucosa oral, se reproduce en los intestinos y se elimina por las heces.

La transmisión del virus se produce por contacto directo con las secreciones de la nariz y la boca (fluidos nasales, saliva, gotitas al estornudar o al hablar) o bien a través del líquido de las vesículas o mediante materia fecal (por ejemplo, si al hacer el cambio de pañal de varios niños no se observan unas estrictas medidas de higiene).

El periodo de incubación dura entre 3 y 6 días y, una vez declarada la enfermedad, es mucho más contagiosa en su primera semana de aparición.

Para evitar el contagio se recomienda el lavado de manos e higienizar objetos de uso común y juguetes cuando se declare la enfermedad.

¿Cuál es el tratamiento para la enfermedad mano-pie-boca?

El tratamiento de la enfermedad mano-pie-boca es meramente sintomático. Consiste en aliviar las molestias ocasionadas por la fiebre y el resto de síntomas mediante analgésicos y antipiréticos infantiles como el ibuprofeno y el paracetamol.

Para tratar las ampollas causadas por la enfermedad se suelen utilizar o bien remedios caseros prescritos por el pediatra o soluciones tópicas para evitar la sobreinfección bacteriana.

No hay ninguna vacuna disponible para tratar la enfermedad mano-boca-pie y el diagnóstico suele realizarse simplemente a través de los datos clínicos (fiebre, malestar...) y el examen físico.

¿Tiene complicaciones la enfermedad mano-pie-boca?

La enfermedad mano-boca-pie suele resolverse en una semana. Sin embargo, se trata de una patología muy molesta, pues las vesículas causan un elevado malestar y, en el caso de las que están en la boca, resultan muy dolorosas y dificultan la ingesta de comida. Sin embargo, las vesículas ampollosas no dejan secuelas ni cicatrices en la piel.

Es infrecuente que la enfermedad ocasione complicaciones, pero puede haber deshidratación si el niño se niega a beber, por las molestias en la cavidad oral. Para prevenirla conviene darle alimentos líquidos y fríos.

A veces, unas semanas después de la enfermedad, se presenta el despegamiento indoloro y la caída de las uñas (onicomadesis), apareciendo por debajo de uña nueva. Es importante conocerlo para evitar la alarma en casos de "epidemias" de onicomadesis tras brotes de la enfermedad mano-pie-boca en guarderías.

Se han descrito también algunos casos de complicaciones graves como miocarditis, neumonía y meningoencefalitis (infección o inflamación de meninges y cerebro), pero de forma muy aislada. Existe una mayor morbimortalidad cuando la enfermedad se ha originado por el enterovirus 71, pero en general se trata de una patología benigna.

Fuentes

Dermatología Pediátrica. Acta Pediátrica Esp. 2010; 68 (2).

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)

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