Enfermedad del Zika

Autor: Redacción Onmeda (6 de Mayo de 2016)

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La enfermedad del Zika es una infección vírica provocada por el virus del Zika que se transmite por la picadura de un mosquito de la familia Aedes.

Los síntomas principales de la infección son fiebre leve, dolor en las articulaciones, erupciones cutáneas, conjuntivitis y malestar general. No todas las personas infectadas por el virus manifiestan síntomas.

Actualmente no existe ningún tratamiento específico y la acción terapéutica se dirige a combatir los síntomas como la fiebre y el dolor.

El primer caso de enfermedad del Zika en humanos fue descrito en 1952. Desde entonces se han presentado brotes epidémicos en zonas de África, América, Asia y en el Pacífico.

Actualmente en prácticamente todos los países de Sudamérica se ha detectado un aumento alarmante de casos que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado situación de emergencia de salud pública internacional por la magnitud de la epidemia. Ante esta situación se busca encontrar una respuesta internacional coordinada.

La enfermedad del Zika no suele ser grave y no se suelen manifestar complicaciones. Sin embargo, se pueden presentar complicaciones neurológicas y trastornos autoinmunes relacionadas con la infección por el virus.

En la actual epidemia de la enfermedad del Zika se ha observado un aumento de casos de microcefalia en recién nacidos relacionados con una posible infección por el virus en el momento del parto o durante el embarazo. También se ha detectado un aumento de casos de síndrome de Guillain-Barré (SGB). Los expertos creen que el virus se transmite por vía placentaria de madre a hijo durante el embarazo o durante el parto si la madre está infectada por el virus del Zika y tiene presencia del virus en la sangre en el momento del nacimiento. La gravedad de las complicaciones en el bebé dependen del momento del contagio.

Aunque todavía no existe evidencia científica concluyente que relacione el virus del Zika con las anomalías neurológicas y/o autoinmunes en los recién nacidos, la OMS y las autoridades sanitarias recomiendan a las mujeres embarazadas extremar las precauciones, no viajar a zonas de riesgo de contagio y posponer un futuro embarazo hasta que exista un control completo de la enfermedad para evitar riesgos.