Endocarditis bacteriana

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

La endocarditis bacteriana es una inflamación del tejido interno cardiaco, denominado endocardio. Las partes más afectadas por los cambios inflamatorios son las válvulas cardiacas. La endocarditis bacteriana está causada por una infección por bacterias. Esta enfermedad puede dividirse según su evolución en subaguda y aguda. La endocarditis subaguda evoluciona mucho más lentamente que la aguda y presenta menos síntomas, por lo que suele ser más leve que la endocarditis aguda.

Las malformaciones cardiacas, cirugías de reemplazo de las válvulas cardiacas y otras enfermedades cardiacas aumentan el riesgo de padecer endocarditis. Aunque los síntomas de la endocarditis bacteriana no son muy distintivos, casi todos los pacientes durante la enfermedad presentan fiebre o un soplo cardiaco que, bien se presenta por primera vez, se agrava o se altera. Además, puede conducir a un cuadro patológico grave con fallo circulatorio.

El médico trata la endocarditis bacteriana con antibióticos. Para que el tratamiento de la endocarditis bacteriana sea eficaz, hay que localizar el desencadenante. De este modo, el médico puede orientar el tratamiento directamente a este último. Si no se trata, la endocarditis bacteriana puede llevar a la muerte. Si está aumentado el riesgo de sufrir una endocarditis bacteriana, bien por un fallo cardiaco o por una válvula cardiaca con una lesión previa, es aconsejable prevenir las posibles infecciones que puedan surgir a partir de pequeñas intervenciones, como por ejemplo la extracción de sarro dental, con antibióticos.

Además de la endocarditis bacteriana, existe la denominada endocarditis postinfecciosa, que no está causada por bacterias sino por reacciones cruzadas del sistema inmunitario tras infecciones o inflamaciones. El sistema inmunitario crea anticuerpos para combatir a los agentes patógenos. Sin embargo, a veces éstos reaccionan con las células del propio cuerpo, por ejemplo con las del endocardio. Las válvulas cardiacas resultan casi siempre afectadas y se espesan. En estos puntos se depositan plaquetas (trombocitos) y factores de coagulación (fibrina) que obstruyen las válvulas cardiacas. La endocarditis postinfecciosa es uno de los posibles síntomas de la fiebre reumática, que puede aparecer como consecuencia de una infección por estreptococos.