Embolia: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (19 de Marzo de 2012)

Las causas que producen una embolia están explicadas solo parcialmente. Se cree que las embolias producidas por coágulos de sangre sólo pueden ser producidas por coágulos recientes que todavía no han cicatrizado, cuyo tamaño sea mayor que el diámetro del vaso que obstruyen.

La embolia arterial tiene su origen principal en la parte izquierda del corazón. En aproximadamente el 90% de todos los casos de embolias el origen es una cardiopatía y menos frecuentemente una aortopatía, es decir una enfermedad del corazón o de la aorta respectivamente. Por ejemplo afectación de las válvulas cardiacas (en muchas ocasiones de origen reumático), arritmias como la fibrilación auricular, un infarto cardíaco en el que se produce un trombo en las arterias coronarias, una endocarditis (inflamación del revestimiento interno del corazón) o un aneurisma (dilatación de la pared del corazón o de la aorta). La embolia venosa se origina en una vena de la circulación sanguínea general, frecuentemente en la zona de las piernas. El coágulo (émbolo), que es la causa directa de la embolia, se transporta a través de la parte derecha del corazón a la arteria pulmonar y da lugar a la embolia pulmonar (tromboembolismo pulmonar), que según sea el tamaño del émbolo puede llegar a producir hasta la muerte.

Diferentes tipos de émbolos

Existen diferentes tipos de émbolos que pueden ser la causa de la aparición de una embolia:

  • La embolia séptica se produce por el denominado émbolo séptico, que contiene patógenos bacterianos. Este puede ocasionar una infección en la zona afectada.
  • Por el contrario un émbolo formado por un coágulo sanguíneo no está infectado con bacterias.
  • Un émbolo metastásico se compone de células tumorales que migran desde el tumor primario, por el torrente circulatorio, hacia otras zonas del organismo produciendo metástasis.
  • Además, pueden aparecer émbolos de grasa (embolia grasa), de líquido amniótico o de parásitos.
  • También es posible que un émbolo se componga de aire (embolismo aéreo) y llegue hasta las vías sanguíneas interrumpiendo el riego. Suele ocurrir por lesiones en las venas o en complicaciones postoperatorias.
  • Al émbolo que queda aprisionado en una ramificación de dos vasos se denomina émbolo cabalgante.