Dolor: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda (17 de Octubre de 2017)

En el procesamiento del estímulo del dolor intervienen diversas estructuras nerviosas, por lo que los síntomas de dolor se pueden dividir en varias partes: en el llamado plano sensorial (perceptual) se registran la ubicación, duración e intensidad del estímulo doloroso. El malestar causado por el dolor se conoce como componente afectivo: el sistema nervioso reacciona en forma de reflejo, y aparecen síntomas físicos como sudoración y náuseas. Las respuestas motoras, caracterizadas por movimientos musculares, se muestran, por una parte, como reacciones de protección y huída y, por otra, como tensión muscular y reacciones en expresiones faciales y gestos.

Los pacientes suelen experimentar cambios frecuentes entre la esperanzas de nuevas terapias prometedoras y la decepción posterior, cuando el proceso de tratamiento deseado no funciona. Como resultado, los pacientes, a menudo, se sienten impotentes en su situación, experimentan una sensación de pérdida de control. Muchas personas con dolores crónicos intentan protegerse a sí mismos para que el entorno no pueda hacerles daño y con frecuencia se retiran, incluso de sus amigos y conocidos, porque no se sienten capaces de participar en la vida social. Como reacción a estos episodios de dolor ocurren con frecuencia síntomas de ansiedad y depresión. También existe el peligro de la dependencia de los medicamentos, ya que las personas necesitan dosis cada vez mayores de analgésicos para verse libres (generalmente sólo de forma parcial) del dolor.