Dolor: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda (17 de Octubre de 2017)

Para disponer de un diagnóstico preciso de un dolor es importante la información siguiente:

  • Historia clínica (anamnesis)
  • Entorno psicosocial
  • Factores negativos
  • Exámenes físicos, neurológicos y ortopédicos, posible electroencefalograma (EEG), electrocardiograma (ECG), tomografía computarizada (TAC) y resonancia magnética (RMN) para descartar las causas orgánicas.

El dolor solo se puede medir en grado limitado. Para ciertos tipos de dolor (por ejemplo, cefalea tensional) se pueden obtener datos objetivos - por ejemplo, midiendo la tensión muscular. Sin embargo, estos datos sólo permiten conclusiones limitadas sobre el dolor, porque es una sensación subjetiva.

En el dolor, el diagnóstico se basa en afirmaciones subjetivas: se pide a los afectados que indiquen la intensidad del dolor en una escala (por ejemplo, con un número entre "0 = sin dolor" y "10 = el peor dolor imaginable"). En los llamados diarios de dolor los afectados deben describir, durante varias semanas varias veces al día, el lugar, la intensidad y la duración del dolor, y dar detalles sobre la cantidad y tipo de medicamentos que ingiere contra el dolor y el momento en que disminuyen los dolores. Para evaluar la intensidad del dolor, y además la calidad de estas sensaciones con mayor precisión (ardiente, tirante o pulsante, por ejemplo) se pregunta por el estado general y la evaluación del dolor. Toda esta información ayudará a evaluar el curso individual de la enfermedad y el éxito de su tratamiento.