Dolor: Causas

Autor: Redacción Onmeda (17 de Octubre de 2017)

Las causas del dolor pueden ser múltiples. Las lesiones por temperaturas extremas (por ejemplo, las quemaduras o las congelaciones), lesiones provocadas por actos violentos o accidentes (por ejemplo, lesiones cortantes o punzantes, golpes y caidas), el contacto o abuso de sustancias tóxicas (por ejemplo, contacto con ácidos o sustancias abrasivas) o determinadas patologías pueden ser las fuentes del dolor. El dolor no es sólo una simple reacción del organismo a daños que se producen en los tejidos. En el dolor entra en juego un procedimiento complejo en el que participa el sistema nervioso. El dolor también puede tener una causa psicológica, y cualquier tipo de dolor puede convertirse en dolor crónico. El dolor se define como crónico cuando persiste durante más de seis meses. Normalmente, suele aparecer acompañando a una patología, pero suele prolongarse en el tiempo y a pesar de que la enfermedad ya esté resuelta. A menudo se manifiesta un dolor sin una causa clara.

El dolor puede ser clasificado en cuatro tipos diferentes:

Tipo de dolor Percepción Causa
Nociceptivo Percepción a través de receptores del dolor (nociceptores) Estímulo térmico, químico y mecánico
Neurológico periférico Dolor neuropático por lesiones nerviosas en el sistema nervioso periférico Amputaciones, virus, diabetes mellitus
Neurológico Central Dolor neuropático por lesiones nerviosas en el sistema nervioso central es decir, en el cerebro o médula espinal. Paraplejia, virus, esclerosis múltiple, infarto cerebral
Psicosomático Expresión de una carga psíquica Ningún daño orgánico

Influencias psicosomáticas

El término psicosomático incluye las palabras psique (alma) y soma (cuerpo). Las enfermedades psicosomáticas son, por tanto, la expresión de problemas psicológicos o enfermedades psíquicas que se manifiestan en dolencias físicas. La influencia entre el cuerpo y la psiquis también puede manifetarse a la inversa: las dolencias físicas pueden, a su vez, acarrear problemas psicológicos.

El sistema nervioso vegetativo forma un puente entre la mente y el cuerpo. Por lo que, en caso de ansiedad o situaciones de estrés, por ejemplo, los latidos del corazón se aceleran y provocan taquicardias. Si las molestias se prolongan demasiado pueden producirse dolencias psicosomáticas (somatomorfas). Si estos dolores pasan a ser permanentes, se crea, a su vez, una situación estresante y cierra el círculo vicioso.

Independientemente de la causa, el dolor provoca una tensión refleja en el músculo respectivo. Esto, a su vez, causa mayor dolor, que generará más tensión muscular. Básicamente, el estrés provoca una tensión muscular mayor. Se ha demostrado que los pacientes de dolor tienen una mayor tendencia a responder al estrés con tensión muscular y necesitan más tiempo para reducir esta tensión. Por lo tanto, muestran una sensibilidad particular a este círculo vicioso de tensión muscular y dolor.