Dolor de cabeza en niños: Definición

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Octubre de 2016)

El dolor de cabeza (cefalea) en niños incluye todas las sensaciones molestas o dolorosas que afectan a la cabeza.

El dolor está provocado por la inflamación de estructuras, órganos o tejidos cercanos a la cabeza, como los vasos sanguíneos, la piel, los ojos, la dentadura o los músculos. El cerebro no duele, pues no tiene receptores dolorosos.

Hay distintos tipos de dolor de cabeza, pero los que más suelen afectar a la población pediátrica son la cefalea tensional y la migraña.

Tipos de dolor de cabeza

Cefalea tensional

La cefalea tensional se origina por situaciones de nerviosismo o inquietud que provocan una contractura muscular, cuyo reflejo es el dolor de cabeza. El dolor de cabeza tensional se manifiesta con una presión que no cesa en la frente, la parte superior de la cabeza y las sienes (bilateral). El dolor es continuo y se agrava según avanza el día, siendo más intenso a última hora de la tarde o por la noche. Además, el dolor de cabeza tensional puede prolongarse durante días, semanas o incluso meses.

La cefalea tensional no provoca otras molestias, como náuseas o vómitos y no empeora con el ejercicio físico. Habitualmente tampoco origina fonofobia (sensibilidad al sonido) ni fotofobia (sensibilidad a la luz), aunque el niño sí puede referir mareos u otros trastornos psicosomáticos como irritabilidad, alteraciones del sueño, rechazo al colegio o ansiedad.

La cefalea tensional es limitante, pero no incapacitante, pues su intensidad es leve o moderada. Cuando la cefalea tensional se produce menos de 15 días al mes se trata de una cefalea tensional episódica y cuando se prolonga durante más de 15 días, de una cefalea tensional crónica.

La cefalea tensional mejora con el sueño, pero no con analgésicos. 

Migraña (con aura o sin aura)

La migraña (conocida popularmente como jaqueca) es un dolor de cabeza recurrente. Se trata de una enfermedad crónica, y de intensidad elevada. Uno de cada cuatro niños con migraña sufre su primera crisis antes de los 5 años.

El dolor típico de la migraña es de tipo pulsátil y suele afectar a un solo lado de la cabeza. El niño con migraña experimentará otros síntomas como náuseas y/o vómitos, fotofobia, fonofobia y aversión por los olores fuertes, molestias digestivas, mareos…

La intensidad del dolor provocado por la migraña es alto, y por eso resulta incapacitante en muchas ocasiones, impidiendo al niño llevar a cabo su vida normal cuando tiene una crisis.

La migraña mejora con el sueño y con analgésicos. En los niños también puede haber migraña con aura y migraña sin aura.

En relación a los adultos, la migraña infantil suele presentase sobre todo por la tarde y no siempre afecta a un lado de la cabeza sino que en muchos casos el dolor se localiza en la región central media. Habitualmente en los niños con migraña el dolor dura menos tiempo y es de menor intensidad que en los adultos, pero suele acompañarse de fotofobia, fonofobia, mareos, sensación de frialdad, náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal.

En muchos niños con migraña convive también la cefalea tensional, causando una cefalea mixta.

Cefalea por hipertensión intracraneal (cefalea crónica progresiva)

La cefalea por hipertensión intracraneal aparece de repente en un niño que no había sufrido antes dolores de cabeza o sí los había tenido, pero de otras características.

El origen de la cefalea por hipertensión intracraneal (cefalea crónica progresiva) está en una lesión que al aumentar de tamaño comprime las estructuras que rodean al cerebro, como podría ser el caso de un tumor.

El dolor de cabeza por hipertensión intracraneal suele presentarse por la mañana o despertar al niño en mitad de la noche y empeora con los cambios posturales. El niño presentará vómitos (sin náuseas) por la mañana, tras lo cual sentirá alivio del dolor. La cefalea por hipertensión intracraneal se acompaña de síntomas neurológicos como rigidez de nuca, inclinación de la cabeza a un lado, cambio de carácter, tristeza, apatía, alteraciones en la visión (diplopía, estrabismo, visión borrosa) o falta de coordinación (a) en manos o tronco. 

Cefalea de origen oftalmológico

El dolor de cabeza de origen oftalmólogico, por mala visión, no es demasiado frecuente en niños. Cuando se produce, es una cefalea leve que se relaciona con un esfuerzo visual continuado y que, por tanto, cede con el reposo visual. Se origina por defectos de refracción como la miopía, el estrabismo y, en casos aislados, por neuritis óptica.

Lo más habitual es que si el niño tiene problemas de visión susceptibles de causar dolores de cabeza, se queje antes de que no ve bien que de la cefalea. No obstante, si el niño tiene dolor de cabeza y no se logra averiguar la causa, puede realizarse una revisión oftalmológica en profundidad, que incluya la retina y el nervio óptico. 

Otras cefaleas

Además de las anteriores, puede haber cefaleas agudas (episodios aislados) por distintos procesos, como cefalea por sinusitis (se acompaña de secreción de moco purulento por la nariz), cefalea provocada por fiebre, cefalea provocada por infecciones, como otitis, gripeEn estos casos, el dolor de cabeza desaparece cuando lo hace también el agente causal. 

Incidencia

El dolor de cabeza (cefalea) es muy frecuente entre la población infantil. La posibilidad de que se presente va creciendo con los años. Así, el 96% de los adolescentes lo ha sufrido en alguna ocasión. La cefalea se puede presentar también en niños de muy corta edad. Entre el 31-79% de los niños ha sufrido dolor de cabeza y entre un 4-14%, migraña.

De hecho, el dolor de cabeza es uno de los principales motivos de visita en las consultas de Pediatría de Atención Primaria. En cuanto a la atención especializada, una de cada cinco visitas al neuropediatra tienen como objetivo el dolor de cabeza en el niño.