Dolor de cabeza en niños: Causas

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Octubre de 2016)

Aunque el dolor de cabeza (cefalea) en niños puede ser muy alarmante, en la gran mayoría de las ocasiones no responde a ninguna causa grave, como un tumor cerebral.

Si se trata de episodios agudos (que se presentan esporádicamente), suelen originarse por procesos infecciosos (catarro, otitis, gripe…), por lo que la cefalea desaparece en cuanto cede la infección. También ante un golpe en la cabeza, esta puede doler.

En el caso de cefaleas crónicas (que se producen en forma de crisis recurrentes), hay numerosas causas que pueden provocarlas, desde factores orgánicos a psicológicos.

Una de las más estudiadas es la migraña, aunque aún no se ha podido determinar con exactitud por qué se originan los ataques. Sí se sabe que hay un componente hereditario básico, por lo que un niño con antecedentes familiares de migraña tiene más riesgo de sufrirla que otros. Además, el peso del factor hormonal es muy importante. Si antes de la pubertad las crisis de migraña entre niños y niñas son similares en incidencia, después del desarrollo puberal, afectan tres veces más a las niñas que a los niños.

Además, hay otros factores que pueden provocar dolor de cabeza infantil. Entre ellos están: 

  • Deshidratación (no beber líquidos con la suficiente frecuencia).
  • Tiempo de ayuno prolongado (falta de alimento al saltarse comidas).
  • Falta de sueño o modificación de las rutinas habituales de sueño.
  • Mucho estrés (por exámenes, estudios…) o cansancio.
  • Escuchar música a un volumen muy alto.
  • Pasar mucho tiempo delante de pantallas (tablet, videoconsola, televisor…).
  • Olores fuertes (como el del tabaco, humos o perfumes intensos).
  • Hacer un viaje largo.
  • En niñas, cambios hormonales por la menstruación.
  • Defectos en la visión.
  • Celiaquía (especialmente en niños no diagnosticados y en los diagnosticados que se saltan la dieta y toman gluten).
  • Problemas psicológicos, emocionales o neurológicos, como ansiedad, depresión, acoso escolar, maltrato, abuso sexual o TDAH.

Además, también pueden ser factores precipitantes en el caso de la migraña: 

  • Algunos alimentos (chocolate, quesos curados, cafeína, cítricos…), que pueden desencadenar una crisis, aunque no es así en todos los niños.
  • El abuso de algunos fármacos para tratar la migraña (paracetamol, ibuprofeno, ergotamina y triptanes), que pueden producir un efecto rebote contrario, agravándola en algunos niños.
  • Modificaciones en los factores ambientales como altitud elevada, cambios meteorológicos bruscos, exposición solar…
  • Ejercicio intenso que aumenta el trabajo cardiovascular.