Diverticulosis (divertículos en el intestino)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

Los divertículos son invaginaciones en forma de hongos, peras o bolsas que se producen en la pared de una órgano cavernoso, como puede ser el intestino. Los divertículos suelen salir en la vejiga urinaria o en el esófago. Si se originan en la pared intestinal, se trata de divertículos intestinales.

Los divertículos intestinales aparecen, principalmente, en el intestino grueso. En la mayoría de casos, los pacientes suelen tener varios divertículos en el intestino. Es lo que los médicos denominan diverticulosis. Por el contrario, los divertículos en el intestino delgado son más bien infrecuentes.

Una de las formas especiales de estos divertículos en el intestino delgado son los denominados divertículos de Meckel. Se encuentra en el 3% de los pacientes. Este divertículo es congénito y suele producirse a 1m de la válvula ileocecal. Generalmente, puede detectarse mediante gammagrafía con el anión pertecnectato (tecnecio99m) y con estudios de contraste con bario.

Las complicaciones del divertículo de Meckel son: hemorragia, obstrucción intestinal, diverticulitis, formación de un enterolito y tumores. Aunque la incidencia del divertículo de Meckel es igual en varones y mujeres, es más probable que los varones tengan dos o tres veces más complicaciones. El patrón de las complicaciones también tiene relación con la edad; el 60% de los divertículos de Meckel dan síntomas en los pacientes <10 años de edad. La hemorragia es más frecuente en los niños y rara en pacientes mayores de 30 años. La obstrucción del intestino delgado puede producirse en cualquier edad: la invaginación del divertículo es la causa más probable de obstrucción en los niños. Se produce diverticulitis en alrededor de un 20% de los casos, y su incidencia es máxima en los niños mayores. La incidencia de enterolitos y tumores aumenta con la edad; en los niños estas complicaciones se presentan sólo excepcionalmente.

A diferencia de los divertículos de Meckel, otros divertículos del intestino delgado son adquiridos y la incidencia tiene una fuerte relación con la edad. Casi el 90% de estos divertículos están localizados en el yeyuno. Los síntomas consisten en dolor epigástrico vago, meteorismo y saciedad precoz; el signo característico es la tríada de anemia, molestia epigástrica y niveles de líquido y aire en la radiografía abdominal simple. Los divertículos se pueden identificar generalmente utilizando estudios de bario del intestino delgado.

Las complicaciones de los divertículos del intestino delgado son similares a las de los divertículos de otras partes del intestino, y consisten en diverticulitis, hemorragia y obstrucción. También pueden conducir a malnutrición a través del síndrome del asa ciega, o estancamiento intestinal, en el cual se produce hiperproliferación bacteriana por estasis del contenido intestinal. Las consecuencias son: anemia causada por absorción bacteriana de la vitamina B12 y diarrea mal oliente por exceso de grasas en las heces causada por la interferencia en el metabolismo normal de las sales biliares. Al igual que en otras complicaciones de los divertículos, el tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica del segmento intestinal afectado.

El divertículo del intestino grueso suele parecer principalmente en personas de edad madura. Si son numerosos, se habla de una diverticulosis. Una endoscopia asegura el diagnóstico de diverticulosis.

Entre las complicaciones de la diverticulosis está la diverticulitis: Se caracterizan por molestias y dolores en la parte inferior izquierda del hipogastrio, así como estreñimiento o lo contrario, diarrea.

Los divertículos en el intestino suelen tratarse sintomáticamente, especialmente la diverticulosis (los divertículos en el intestino grueso). Como tratamiento de base, lo primero que hay que hacer es modificar los hábitos alimentarios.