Diverticulosis (divertículos en el intestino): Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (19 de Marzo de 2012)

Los divertículos en el intestino suelen mostrar una evolución favorable, sobre todo llevando hábitos de vida saludables: el pronóstico de cura de un divertículo en el intestino delgado es, en general, bueno. Los afectados no suelen experimentar ninguna tipo de limitación. Solo en casos infrecuentes aparecen complicaciones peligrosas que requieren una intervención quirúrgica. Si llegara el caso de tener que operar, lo habitual es que paciente luego no tenga más problemas.

Una evolución positiva de la diverticulosis puede favorecerse llevando una alimentación rica en fibras vegetales. De esta manera, en muchos casos se evitan complicaciones graves, como una diverticulitis.

Complicaciones

Las complicaciones de los divertículos en el intestino suelen aparecer mayoritariamente por causas infecciosas. Si las heces quedan almacenadas en los divertículos, pueden infectarse y dar lugar a una diverticulitis. Aproximadamente, el 20% de los pacientes de diverticulosis padecen al menos una vez en su vida una diverticulitis, con lo cual esta enfermedad es la causa más común de complicación de divertículos. Normalmente, aparece acompañada de síntomas como fiebre y fuerte dolor en la parte inferior izquierda del hipogastrio. Todo el estómago está muy sensibilizado debido a la presión que padece. Además, cuando se palpa la piel sobre la zona afectada del intestino grueso (en la mayoría de las veces el sigmoideo) parece estar tocándose un rodillo. A consecuencia de una diverticulitis pueden acumularse bacterias y formarse focos purulentos encapsulados (abscesos). Otras posibles complicaciones de una diverticulitis son las hernias intestinales y las infecciones del peritoneo.

Si la infección se extiende, el tejido anexo también se daña. Además, esta infección puede alcanzar otros órganos, como el intestino delgado o la vejiga.

Una complicación peligrosa es la penetración de un divertículo intestinal infectado en la cavidad peritoneal. El contenido bacteriano del divertículo se derrama en el peritoneo y causa una peligrosa infección (peritonitis fecal). Las infecciones reiteradas de los divertículos suelen terminar produciendo una cicatrización de la pared intestinal. La consecuencia es un estrechamiento del intestino que puede llegar hasta la oclusión del íleon (ileus).

También los sangrados deben categorizarse como complicaciones, puesto que los divertículos en el intestino suelen formarse en lugares por donde discurren los grandes vasos sanguíneos que van desde la capa muscular hasta la mucosa de la pared intestinal. Existe peligro de lesión de los vasos sanguíneos cuando hay un daño en la mucosa debido a una reacción contra la infección. En muchos casos, las hemorragias se cortan por sí mismas. Como las hemorragias de los divertículos tienden a repetirse continuamente (formación recidiva), es recomendable someterse a una operación quirúrgica que definitivamente acabe con los sangrados a través de la extirpación del divertículo causante.