Displasia infantil de cadera, luxación congénita de cadera: Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (30 de Julio de 2011)

La displasia infantil de cadera y la luxación congénita de cadera pertenecen a las malposiciones congénitas, pero suelen formarse más bien tras el parto. Algo que puede prevenirse en gran medida con unas medidas sencillas:

La medida más importante para evitar la displasia infantil de cadera y la luxación de cadera consiste en no estirar antes de tiempo la articulación de la cadera del bebé. La razón: la articulación de la cadera no ha madurado del todo en el momento del parto; para que pueda madurar bien, el bebé debe seguir poniendo sus caderas en la posición flexionada que había adoptado en el interior de la madre. Que un estiramiento precoz de la articulación de la cadera favorece la luxación de la misma se observa en pueblos en los que los neonatos son atados a tablas para transportarlos de un sitio a otro: en estos pueblos, las luxaciones de cadera son especialmente frecuentes. Al contrario, en los pueblos en los que se utilizan portabebés tradicionales para llevar a sus bebes, las displasias y luxaciones de cadera prácticamente no existen.

Para prevenir una displasia infantil de cadera y una luxación congénita de cadera, se recomienda lo siguiente:

  • Llevar al bebé en un portabebés.
  • Envolver al bebé de modo que su articulación de cadera esté flexionada.
  • Evitar colocar al bebé antes de tiempo y con demasiada frecuencia en posición decúbito abdominal.