Dolor menstrual (dismenorrea): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

Hay diferentes opciones para tratar los dolores menstruales. En los dolores menstruales primarios, el tratamiento se limita a mitigar las molestias. Los dolores menstruales secundarios mejoran cuando se trata la enfermedad subyacente.

Dolores menstruales primarios (dismenorrea primaria)

Los dolores menstruales primarios (dismenorrea primaria) no pueden eliminarse con un tratamiento porque no tienen ninguna enfermedad de base como causa. Por este motivo, no es posible una curación en sentido real de la palabra. En los dolores menstruales primarios, el tratamiento se limita a mitigar las molestias.

Los medicamentos pueden ayudar en caso de dolores menstruales recurrentes. En primer lugar, se dispone de analgésicos (antiinflamatorios no esteroideos, AINES) y anticonceptivos hormonales (por ejemplo, la píldora anticonceptiva o el DIU de liberación hormonal). Los preparados hormonales solo son útiles cuando los pacientes no desean quedarse embarazadas. Los analgésicos del grupo de los AINES pueden obtenerse, en parte, sin receta médica y evitan la formación de la prostaglandina que hace que el útero se contraiga. En caso de dolor menstrual también pueden utilizarse analgesicos como ibuprofeno, paracetamol y naproxeno. Una mujer con la regla nunca debe utilizar ácido acetilsalicílico (aspirina) por el riesgo de aumentar el sangrado y provocar una hemorragia importante. Los AINES no deben tomarse sin prescripción médica durante un largo periodo ni con demasiada frecuencia debido a sus efectos secundarios. También las sustancias antiespasmódicas como la butilescopolamina pueden ayudar en caso de calambres en el bajo vientre.

Si no hay ninguna enfermedad de base a parte de los dolores menstruales, algunas medidas rápidas pueden ayudar a encontrarse bien de nuevo para realizar las tareas diarias cotidianas:

  • Ejercicios físicos para relajar la musculatura y distender la región pélvica.
  • Ejercicios para superar el estrés.
  • Ejercicio físico: con el deporte la pelvis se irriga mejor y los calambres pueden disminuir.
  • Vitamina B6.
  • Infusiones antiespasmódicas con extractos de potentilla áurea y hierba de san Juan en caso de cambios de humor, irritabilidad e intranquilidad.
  • Magnesio en caso de calambres abdominales. Los frutos secos, el germen de trigo, las leguminosas y el arroz integral poseen un alto contenido de magnesio.
  • Calor: baños calientes, bolsas de agua caliente sobre la tripa, tomar una sauna.

El propio bienestar también depende de una alimentación sana que previene enfermedades y dolores. Por este motivo, es importante llevar una alimentación equilibrada y rica en fibra. Las bebidas con cafeína como el café, el té negro o los refrescos de cola, solo deberían tomarse moderadamente. El aumento de peso en la segunda mitad del ciclo puede deberse a grandes acumulaciones de agua (edemas). En este caso se recomienda una alimentación hiposódica (baja en sal).

Dolores menstruales secundarios (dismenorrea secundaria)

En los dolores menstruales secundarios (dismenorrea secundaria), el tratamiento va dirigido a las causas de las molestias. Si hay un enfermedad de base como la endometriosis, será necesario su tratamiento. Para ello, el ginecólogo prescribe medicamentos en casos leves. Los focos endométricos grandes se extirparán quirúrgicamente, sobre todo, con laparoscopia).