Difteria: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (1 de Junio de 2015)

Los síntomas de la difteria afectan sobre todo a las amígdalas y a la faringe. En algunos casos, la laringe, la nariz, la tráquea o los bronquios también se pueden ver afectados.

Normalmente, la difteria empieza de forma paulatina con dolor de garganta, aumento de la temperatura corporal hasta 39 ºC y molestias en la deglución. La difteria evoluciona con síntomas como ronquera, ruidos respiratorios, parálisis del velo del paladar e inflamación de los ganglios linfáticos. Finalmente se desarrolla amigdalitis y faringitis con placas blanco-grisáceas (llamadas pseudomembranas), que no solo se pueden ver en las amígdalas, sino también en el paladar y la campanilla y en algunos casos se extienden hasta la laringe. Si se intenta retirar estas membranas, normalmente se produce sangrado. Es especialmente característico de la difteria el aliento dulce, que puede percibirse a cierta distancia.

En la difteria laríngea predominan al inicio la tos y la ronquera. En la difteria nasal, propia de los lactantes y de los niños pequeños, normalmente aparece goteo nasal.

La difteria cutánea está presente, sobre todo, en las zonas del Trópico. En los países occidentales afecta, principalmente, a determinados grupos de riesgo, como a los indigentes, a los alcohólicos y a los drogadictos. Los síntomas son parecidos a los de otras enfermedades infecciosas cutáneas. La puerta de entrada del patógeno son las lesiones en la piel. En la difteria conjuntival, las conjuntivas producen una secreción acuosa sanguinolenta y se forman membranas. A menudo afecta también a la córnea del ojo.