Derrame pleural

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Febrero de 2011)

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En un derrame pleural se acumula líquido entre los pulmones y la pared torácica. Las causas de este estado patológico pueden ser trastornos físicos muy diferentes.

Los pulmones y el lado interno del tórax están revestidos por una capa fina, la pleura (del griego, pleura). Esta consta de dos hojas entre las cuales se encuentra una película líquida deslizante. La pleura absorbe diariamente una pequeña cantidad de este líquido y lo vuelve a formar en la misma medida. Si se altera este equilibrio, se produce un derrame pleural.

Las causas más frecuentes de un derrame pleural son tumores malignos (especialmente cáncer de pulmón) e inflamaciones de los pulmones bacterianas o tuberculosis. Por eso el derrame pleural también es un síntoma cardinal importante para enfermedades que no afectan directamente a los pulmones, como las enfermedades cancerosas de otros órganos, las enfermedades cardiacas, renales, hepáticas y reumáticas. Una inflamación de la pleura húmeda (pleuritis exsudatia) siempre va acompañada de un derrame pleural.

En función del tipo de acumulación de líquido en el derrame pleural, se distingue entre derrame pleural trasudativo y exudativo:

  • Derrame pleural trasudativo: el líquido contiene poca albúmina y se denomina trasudado. Se origina por la alteración del equilibrio entre la formación y la absorción del líquido pleural por parte de la pleura, no quedando enferma o dañada la propia pleura.
  • Derrame pleural exudativo: el líquido contiene mucha albúmina y se denomina exudado. Debido a la mayor cantidad de albúmina, los exudados son más pesados que los trasudados. Se originan por procesos inflamatorios o tumores que provocan una alta permeabilidad de la pleura o una obstrucción del flujo linfático del espacio pleural.

En función de la cantidad de líquido acumulado, un derrame pleural puede manifestarse mediante dificultad respiratoria, un ligero aumento de la temperatura corporal o fiebre, y ruidos de la respiración debilitados. Los derrames pleurales pueden diagnosticarse mediante un análisis de las vías respiratorias (percusión de la superficie del cuerpo, auscultación del tórax) y con diagnóstico por imágenes (por ejemplo, sonografía). Mediante la denominada punción pleural puede obtenerse una muestra de líquido para determinar la causa del derrame pleural. El tratamiento consiste, sobre todo, en curar la enfermedad subyacente.