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Derrame pleural: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Febrero de 2011)

Un derrame pleural, con el que se acumula el líquido entre los pulmones y la pared torácica, puede manifestarse mediante diferentes síntomas. Por un lado, puede provocar dificultad respiratoria. Este síntoma aparece, sobre todo, por el esfuerzo físico. Por otro lado, es posible que se de una temperatura ligeramente alta o fiebre. Las personas afectadas también pueden sentir una sensación de estrechez en el tórax.

El grado de los síntomas asociados al derrame pleural depende de la cantidad de líquido acumulado entre los pulmones y la pared torácica y de la causa de su acumulación. Los derrames pleurales pueden aparecer por trastornos físicos muy diferentes. El derrame pleural también es un síntoma importante de enfermedades que no afectan directamente a los pulmones (por ejemplo, enfermedades cancerosas de otros órganos, enfermedades cardiacas, enfermedades renales, enfermedades hepáticas y enfermedades reumáticas). Por eso, las personas con derrames pleurales suelen presentar otros síntomas subyacentes que están causados por la enfermedad de base.

El derrame pleural en sí mismo no suele provocar grandes molestias y apenas afecta al estado de salud general. Los dolores en el tórax que dependen de la respiración, síntomas típicos de una inflamación de la pleura seca, no se dan en un derrame pleural.

Dado que el derrame pleural es una acumulación de líquido, cambia de forma con los movimientos respiratorios. Este cambio de forma al respirar puede apreciarse mediante una sonografía: cuando las ondas ultrasónicas alcanzan el derrame pleural, este no las refleja (puesto que es líquido). Es lo que los médicos denominan “sin eco”. En la ecografía el derrame se aprecia como una mancha negra. Así pues, mediante la sonografía puede determinarse bien el derrame pleural, incluso si por lo demás este no provoca síntomas perceptibles.