Dermatitis seborreica

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Laura Osuna (19 de Marzo de 2012)

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Los términos eccema seborreico o dermatitis seborreica se refieren a una inflamación en la piel en la que se forman escamas de grasa y que aparece principalmente en el cuero cabelludo, la cara y el tronco. Se produce un enrojecimiento de las zonas de la piel afectadas y se cubren de escamas de grasa amarillentas. El prurito aparece en casos excepcionales.

Esta inflamación en forma de escamas de grasa afecta sobre todo a zonas de la piel con numerosas glándulas sebáceas. Una secreción excesiva de las glándulas sebáceas provoca que la piel desarrolle una característica película de grasa.

En algunos casos, los síntomas de la dermatitis seborreica no están muy claros, ya que otros tipos de eccema (por ejemplo, el eccema alérgico o el atópico) o la psoriasis pueden causar un cuadro dermatológico similar. Una prueba de alergias y un examen microscópico de las escamas en la piel asegurarían el diagnóstico.

La dermatitis seborreica afecta a menudo a los bebés en sus primeros meses o a hombres jóvenes. Las causas de la dermatitis seborreica pueden ser varias. Pueden influir los siguientes factores: un sistema inmunitario debilitado, determinadas condiciones climatológicas, oscilaciones hormonales o una predisposición genética. Los expertos suponen que una de las causas desencadenantes del eccema podría ser una infección fúngica. En ese caso el tratamiento del eccema seborreico consiste en antifúngicos (antimicóticos) en champú o crema. En casos graves pueden usarse temporalmente preparados a base de cortisona.

En el caso de los bebés, la enfermedad se cura por lo general tras un par de semanas de forma espontánea. Sin embargo, la dermatitis seborreica en los adultos tiende a reproducirse.

Normalmente, el eccema seborreico no puede prevenirse. Sin embargo, si tiene tendencia a piel grasa y sudoración fuerte debe extremar los cuidados y limpieza de la piel regularmente. Suele ser suficiente con jabones neutros o simplemente agua. El sol y el aire fresco, sobre todo en el mar y la montaña, disminuyen el desarrollo de la enfermedad. No obstante, no debe descuidar los peligros de los rayos UV y debe usar protectores solares adecuados.