Dermatitis atópica: Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Elisa Ceresuela (19 de Marzo de 2012)

La dermatitis atópica solo se puede prevenir relativamente. Una medida potencialmente eficaz es alimentar al bebé con leche materna durante los primeros 6 meses de vida, evitando las proteínas de leche de vaca. De esta manera se reduce la frecuencia y la gravedad de la dermatitis atópica en los bebés.

Un paciente con dermatitis atópica puede prevenir brotes futuros con sencillas medidas (prevención secundaria):

  • Es muy importante reconocer y evitar los factores que desencadenan los brotes. Los posibles desencadenantes pueden ser diversos alérgenos como polen o ácaros del polvo, estímulos mecánicos de la piel (contacto con lana o por el propio sudor), determinados alimentos como las nueces, la leche y el trigo, infecciones o condiciones climatológicas, por ejemplo, el frío extremo o el bochorno.
  • En cuanto se noten síntomas de dermatitis atópica es importante aplicar la crema de inhibidores de la calcineurina. De esta manera es posible reducir la gravedad del brote. Estos medicamentos tiene un especial efecto sobre los glóbulos blancos.
  • Es importante evitar el contacto con los alérgenos. Están indicadas sábanas especiales para reducir la concentración de ácaros del polvo. Si hay una hipersensibilidad a determinados alimentos como el huevo o las proteínas de la leche de vaca es muy importante que las evite. Incluso los alimentos que lo puedan contener. Para los lactantes hay leches especiales en el mercado.
  • En caso de alergia es importante evitar el contacto con el pelo de animales.
  • Se recomienda seleccionar cuidadosamente la ropa y evitar llevar prendas de lana en contacto directo con la piel.
  • El humo del tabaco es un potente factor desencadenante de la dermatitis, por lo que se recomiendan los ambientes sin humo. Sobre todo, en casa.