Dedo en martillo y dedo en garra: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Laura Osuna (19 de Marzo de 2012)

Los dedos en martillo y en garra suelen mostrar una evolución lenta pero progresiva, especialmente si las deformidades de los pies continúan sin modificarse. Un tratamiento conservador de los dedos en martillo y en garra (mediante gimnasia de los dedos del pie, rellenos y calzado más abierto y ancho), incluso las primeras etapas, no siempre puede evitar que se deformen progresivamente los dedos y aumenten las molestias. Si las medidas conservadoras no consiguen detener el curso progresivo de los dedos en garra y en martillo suele ser necesaria la corrección quirúrgica.

Con una operación suele lograrse enderezar con éxito los pies torcidos, es decir, eliminar permanentemente la deformidad resultante del dedo del pie en martillo y en garra. Durante la operación, sin embargo, hay que asegurarse de acortar suficientemente el dedo para que la deformación no vuelva. En el post-operatorio, es aconsejable fijar el dedo afectado con un alambre o un vendaje de dos a tres semanas, para alcanzar una posición recta. Tras este periodo se puede volver a cargar totalmente el pie.