Inflamación de la vesícula biliar (colecistitis): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (16 de Diciembre de 2016)

¿Cual es el tratamiento de la colescititis? El tratamiento de la colescititis es normalmente a base de anticonvulsivos, aunque dependiendo de las molestias y los resultados del análisis de sangre y la ecografía, una operación puede ser necesaria.

Cuando la extensión de la inflamación es escasa y solo hay piedras de pequeño tamaño, normalmente se descarta la intervención quirúrgica. En lugar de eso, se da un tratamiento a base de medicamentos anticonvulsivos, los denominados espasmolíticos, con los cuales las piedras pueden continuar su camino habitual a través de las vías biliares hasta llegar al intestino. En algunos casos, puede ser útil abrir las vías biliares a la altura de la salida del duodeno mediante una endoscopia (CPRE = colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) y con ello, facilitar la salida de las piedras. Con este método es posible eliminar al mismo tiempo las piedras del conducto cístico.

Operación de vesícula

En los casos graves de colecistitis, piedras de gran tamaño o complicaciones, la operación es aconsejable. De esta manera, se extirpa quirúrgicamente la vesícula lo antes posible (colecistectomía). Ante un diagnóstico temprano sin complicaciones, el riesgo del tratamiento quirúrgico es ínfimo (0,1%). La operación se realiza mediante una laparoscopia, es decir, mediante cirugía no invasiva.

Si ya existen complicaciones como, por ejemplo, la perforación de la vesícula, el cirujano extirpa la vesícula de la manera convencional, es decir, mediante un corte en el vientre, a continuación examina el abdomen y lo limpia para eliminar completamente la bilis que se ha salido.

Ante los defectos anatómicos de la vesícula biliar con inflamaciones de carácter intermitente y repetidos casos de piedras en la vesícula, también es aconsejable extirpar la vesícula. En caso de colecistitis crónica, existe un riesgo elevado de padecer cáncer de vesícula. En este caso también debería realizarse una intervención quirúrgica.

Si la colecistitis aparece como inflamación concomitante, es decir, asociada a otra patología, deberá curarse siguiendo el tratamiento que se aplique a la enfermedad subyacente. Si la inflamación se produce debido a infecciones como la escarlatina, el estafilococo o bacterias intestinales, se trata con antibióticos. Si la responsable de la inflamación es una infección causada por parásitos (lombrices intestinales o la tenia), es necesario administrar antihelmínticos durante un largo periodo de tiempo. Los quistes causados por la Echinococcus granulosus (quistes hidatídicos) no deben extirparse mediante una operación, en este caso es necesario aplicar un tratamiento de por vida, ya que no es posible matar a los parásitos, y el objetivo va encaminado a impedir su crecimiento.

Tratamiento con medicamentos

En la colecistitis puede ser eficaz, entre otros, el tratamiento con medicamentos. Su finalidad consiste en disolver los cálculos biliares mediante el uso de medicamentos. Sin embargo, esto solo es posible si presenta piedras de colesterol y las vías biliares no están inflamadas. Entonces le administrarán un tratamiento de ácido quenodesoxicólico y ácido ursodesoxicólico en cápsulas. Estos medicamentos facilitan la excreción del colesterol del hígado a la vesícula y con ello la alteración de la solubilidad. Los efectos secundarios posibles son náuseas, diarrea y un aumento pasajero de los valores hepáticos.

El tratamiento con medicamentos de la colecistitis se combina con la disolución de las piedras mediante ondas de choque por ultrasonido. Este tratamiento será apropiado para usted si existe un alto riesgo anestésico o quirúrgico. No obstante, el tratamiento con ondas de choque supone numerosos riesgos, puesto que puede dañar órganos cercanos como los riñones. En caso de embarazo o disfunción renal, ni los medicamentos habituales ni las ondas de choque están indicados como tratamiento para la colecistitis.