Inflamación de la vesícula biliar (colecistitis): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (16 de Diciembre de 2016)

El diagnóstico de la colecistitis se basa en los síntomas existentes, el examen clínico, el análisis de laboratorio y las técnicas de imagen.

El signo típico de la colecistitis es el dolor en la parte superior derecha del abdomen que suele venir acompañado de cólicos, náuseas y vómitos. Característico de la colecistitis aguda es el denominado signo de Murphy: en la exploración física raras veces se muestran dolores de presión en la pared abdominal superior derecha mediante la palpación. La coloración amarilla de la piel (la denominada ictericia), que se produce cuando el pigmento bilirrubina no alcanza el intestino como consecuencia de la colecistitis, se reconoce inicialmente en los ojos. Más adelante el color amarillento se extiende por toda la piel.

Los análisis sanguíneos en el caso de la colecistitis aguda suelen mostrar aumento de algunos valores sanguíneos, entre los que se encuentran los marcadores de inflamación, que están alterados: el número de glóbulos blancos es elevado, la eritrosedimentación se acelera y la concentración de la proteína C-reactiva aumenta. Cuando se produce el estancamiento de la vesícula, la bilirrubina y la fosfatasa alcalina aumentan. Además, los valores hepáticos (ALT, AST, GGT) se sitúan por encima de lo normal.

El procedimiento habitual en el caso de sospecha de colecistitis aguda conlleva la realización de una ecografía en la que se identifique el engrosamiento de la pared de la vesícula junto con el incremento de la circulación. Los cálculos biliares y su posición pueden comprobarse fácilmente. Además, si se trata de una vesícula biliar perforada o un absceso del hígado, el diagnóstico puede efectuarse con la ayuda del ultrasonido. Por otro lado, también puede realizarse una tomografía computarizada (TC) para poder obtener información sobre las posibles causas y complicaciones de la colecistitis. El reconocimiento radiológico no es de utilidad, ya que la mayoría de los cálculos biliares (más del 85%) no son perceptibles en las radiografías.