Inflamación de la vesícula biliar (colecistitis): Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (16 de Diciembre de 2016)

¿Qué es la colescititis? La colecistitis es una inflamación de la pared de la vesícula biliar, causada normalmente por cálculos biliares. Por definición, existe una colecistitis aguda causada por cálculos biliares cuando se cumplen los siguientes factores:

  • Dolor de vesícula persistente durante más de seis horas.
  • Fiebre o un elevado número de glóbulos blancos en la sangre (leucocitosis).
  • Un engrosamiento de la pared de la vesícula biliar perceptible en una ecografía, junto con dolores ante la presión localizada (signo de Murphy).

Si este tipo de inflamación ocurre repetidas veces se habla de colecistitis crónica.

Incidencia

Las principales causas de la inflamación de vesícula, los cálculos biliares, aparecen en las mujeres con una frecuencia tres veces mayor que en los hombres. En edades entre los 45 y los 70 años, el 10% de los hombres y el 20% de las mujeres padecen cálculos biliares, por lo que pertenecen al grupo de riesgo de padecer colecistitis.

Para comprender el origen (etiología) de la colecistitis en relación con la aparición de cálculos biliares, es útil conocer la anatomía de la vesícula biliar.

La vesícula biliar (vesica biliaris) es un saco periforme situado en la parte inferior del hígado. Pertenece a las vías biliares situadas fuera del hígado (extrahepáticas), que conectan el hígado con el duodeno. Desde la salida del hígado se unen los conductos derecho e izquierdo en un conducto común (ductus hepaticus communis). Además, la vesícula biliar está unida al conducto del hígado a través del conducto cístico (ductus cysticus). Mediante la fusión del conducto hepático común y el conducto cístico surge el conducto colédoco (ductus choledochus), que finalmente desemboca en el duodeno junto con el paso del páncreas.

El hígado produce a diario aproximadamente de 500 a 600 mililitros de bilis amarillenta que se espesa y se convierte en bilis verdosa en la vesícula. Los componentes principales de la vesícula son los siguientes (según su proporción): agua (82%), ácidos biliares, que juegan un papel importante en el metabolismo de las grasas (12%), pigmentos biliares (principalmente bilirrubina) como productos de degradación del pigmento hemoglobina, colesterol, numerosos subproductos de la actividad metabólica, sales y mucosidad. La función de la bilis consiste principalmente en favorecer la digestión de las grasas. Además, elimina algunas sustancias nocivas y productos de desecho del cuerpo.

Vesícula biliar.

La vesícula biliar es una especie de almacén para la bilis que se produce en el hígado. Tiene aproximadamente nueve centímetros de largo y tiene capacidad para unos 50 milímetros de bilis de media. La bilis se espesa en la vesícula biliar gracias a la extracción de agua y se libera a través del conducto cístico durante la ingesta, mediante movimientos propulsivos (contracción) de la musculatura de la vesícula biliar. El cuerpo es capaz de recuperar aproximadamente el 95% de los ácidos biliares mediante la reabsorción que se produce en el intestino y su transporte al hígado. Aquí se utilizan de nuevo en la producción de bilis.