Inflamación de la vesícula biliar (colecistitis): Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (16 de Diciembre de 2016)

La inflamación de la vesícula biliar (colecistitis) está causada principalmente por la aparición de cálculos biliares. La no salida de la bilis, la denominada estasis, debido a las dietas estrictas o la alimentación artificial o también durante el embarazo o la obesidad (adiposidad), favorece la formación de piedras en la vesícula biliar. La bilis está formada en su mayoría por agua. Los demás componentes son fijos, como el pigmento biliar bilirrubina, los ácidos biliares, el colesterol y la lecitina. Los cálculos biliares tienen su origen en el desequilibrio entre estos componentes fijos. Pueden formarse en la misma vesícula biliar (colelitiasis), en los conductos biliares (colangiolitiasis) o en el principal conducto biliar o conducto de salida de las vías biliares del intestino (coledocolitiasis).

Es bastante raro que otros factores causen la inflamación de la vesícula. Después de una operación de estómago o un traumatismo importante en los que se produce una gran presión en la parte superior del abdomen, es posible que se produzca la inflamación de la vesícula como consecuencia. Los defectos anatómicos de la vesícula biliar, los pólipos de la vesícula y los tumores de la vesícula pueden asimismo ser causantes de la inflamación. La pared de la vesícula biliar también puede inflamarse debido a infecciones. De manera que la inflamación de la vesícula biliar puede tener lugar debido a una infección de salmonella, en los niños también debido a la escarlatina y al estafilococo. Menos frecuente es la causada por el tifus y la inflamación aguda de los riñones.

Rara vez es una enfermedad parasitaria la causante de la colecistitis: la vesícula biliar puede inflamarse, por ejemplo, cuando las lombrices intestinales (ascáridos) penetran en los vasos biliares desde el intestino y de esta manera, producen inflamación y estrechamiento de los vasos biliares, o cuando se producen quistes hidatídicos causados por una infección de Echinococcus granulosus.