Cistitis: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Isabel Pescador (21 de Abril de 2017)

El tratamiento de una cistitis va dirigido principalmente a mitigar los síntomas, porque la mayoría de las veces una infección de orina no acarrea ninguna complicación. Los medicamentos y el resto de medidas adecuadas dependerán de la correspondiente causa.

Qué puede hacer

En caso de cistitis es imprescindible siempre acudir al médico para determinar el tratamiento adecuado, pero hay algunas cosas que puede hacer para ayudar al tratamiento:

  • Beber mucho líquido, incluso cuando se produzca dolor al miccionar. El aumento de líquido lava las vías urinarias y contribuye a eliminar las bacterias.
  • Una bolsa de agua caliente y los baños de asiento relajan y pueden mitigar las molestias de la cistitis.

Si siente algún síntoma de una infección de orina, es siempre recomendable acudir al médico porque solo el facultativo puede prescribir el tratamiento adecuado para curar la infección. Si solo recurre a remedios caseros en caso de cistitis y no termina de curar correctamente la infección por un tratamiento insuficiente, los agentes patógenos pueden ascender desde la vejiga por los uréteres y, en ocasiones, provocar una pielitis (infección de la pelvis renal), una pielonefritis (infección de la pelvis y el tejido renal) y, en casos graves, una septicemia (urosepsis).

Los medicamentos efectivos contra una cistitis aguda son antibióticos. Por lo general, eliminan los síntomas de forma rápida y eficaz. Es cierto que las molestias de una cistitis también desaparecen por sí mismas entre un 25 y un 42% de los casos sin necesidad de antibióticos, pero el tratamiento con antibióticos aumenta la tasa de curación notablemente y lucha, además, contra los causantes de la infección de orina. Por otro lado, tras un tratamiento con antibióticos apenas se reproducen las infecciones.

El tipo de antibiótico que se administrará contra la cistitis dependerá de diversos factores. Por ejemplo, de si ya ha existido un tratamiento previo con antibióticos, de si existe alergia a determinados antibióticos o de si se trata de una mujer embarazada. Un papel fundamental en la elección del medicamento recetado contra la cistitis lo desempeña el tipo de agente que ha causado la infección de orina. Aquí hay que tener en cuenta que muchos agentes patógenos pueden oponer resistencia a ciertas sustancias activas: son resistentes o inmunes. Así, algunos antibióticos habituales pueden no tener ningún efecto contra el agente patógeno más común en cistitis, la Escherichia coli. La ampicilina es ineficaz en el 60% de los casos, la combinación de trimetropin y sulfametoxazol (TMP-SMX) en el 30%. E incluso las quinolonas (inhibidores de las girasas), recetadas con frecuencia, han perdido su eficacia en uno de cada 10 tratamientos contra E. coli.

Frecuentemente se administra la combinación de trimetropin y sulfametoxazol para luchar contra las cistitis. No obstante, como remedio preferente para un tratamiento a corto plazo se utilizan la combinación de fosfomicina-trometamol o la nitrofurantoina. Ahora bien, la nitrofurantoína solo se recomienda cuando no pueden utilizarse remedios más efectivos y con menos riesgos para la infección de orina. Para el tratamiento de una cistitis durante el embarazo los medicamentos adecuados son la fosfomicina-trometamol o una cefalosporina. Deberá seguir el tratamiento con la pauta indicada y durante los días que haya prescrito el médico, si lo tolera bien. En caso contrario, deberá consultar con su médico y dejarse asesorar.

Una cistitis continua (crónica) o recurrente también puede tratarse con antibióticos. Los antibióticos recetados deben tomarse en tal caso durante un periodo de varias semanas. Algunas cistitis crónicas requieren tratamiento durante largos periodos de tiempo e incluso a veces deben utilizarse antibióticos de forma permanente.

El dolor espasmódico que se produce al orinar en una infección de orina es muy desagradable. Para mitigarlo, pueden utilizarse analgésicos espasmolíticos. Si se ve afectado el vaciado de la vejiga, también se recomienda en este caso corregir las causas. Si la razón es una dilatación de la próstata, una intervención quirúrgica puede solucionar la perturbación del vaciado de la orina.