Cistitis: Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Isabel Pescador (21 de Abril de 2017)

Una cistitis o infección de orina es una infección de la mucosa (urocistitis) o de toda la pared (pancistitis) de la vejiga. Tales infecciones urinarias pueden presentarse de forma aislada, aguda, o repetirse de forma recurrente pudiendo finalmente dar lugar a una cistitis crónica. La mayor parte de las veces las cistitis no presentan complicaciones. Una cistitis sin complicaciones se produce por definición cuando:

  • Se desarrolla una infección aguda.
  • El funcionamiento y la anatomía del tracto urinario son normales.
  • Los riñones trabajan correctamente.
  • No se observan enfermedades acompañantes que favorezcan una agravación (como la diabetes mellitus).

El denominado tracto urinario está formado por la vejiga, la uretra, el uréter y los riñones. La uretra y la vejiga forman las vías urinarias inferiores y el uréter y los riñones las vías urinarias superiores. Por ello, la cistitis es, al igual que la uretritis, una infección de las vías urinarias inferiores.

Anatomía de la mujer (órganos sexuales femeninos).

Los causantes de la infección de orina acceden a la vejiga a través de la uretra. Esta es la razón por la cual la infección de las vías urinarias inferiores solo causa molestias en la parte inferior del tracto urinario, como dolor al miccionar (disuria), necesidad de orinar urgente, micciones frecuentes en pequeñas cantidades o dolor en la zona abdominal inferior.

No obstante, en caso de que los agentes patógenos que causan la cistitis sigan ascendiendo desde la vejiga por el uréter, pueden provocar una pielitis (una infección de la pelvis renal), una pielonefritis (infección de la pelvis y el tejido renal) y, en casos graves, una septicemia (urosepsis).

Incidencia

Las cistitis pertenecen al grupo de infecciones que más frecuentemente provocan una visita al médico. Son especialmente frecuentes en el caso de las mujeres: alrededor del 50 al 70% de las mujeres se han visto afectadas, al menos una vez en su vida, por una infección de orina. En un porcentaje que varía entre el 5 y el 10% de los casos, las cistitis son recurrentes. En un porcentaje próximo al 5% de las mujeres en edad fértil se hallan bacterias en la orina (bacteriuria).

El riesgo de una cistitis aumenta durante el embarazo, porque la orina avanza lentamente por las vías urinarias. La orina se va acumulando, los gérmenes permanecen durante más tiempo en la vejiga, aumentando así el riesgo de infección. En torno al 5% de las mujeres embarazadas desarrollan una cistitis.

Una cistitis causada por bacterias es infrecuente en hombres antes de haber cumplido los 50 años, porque su uretra es más larga que la de las mujeres, por ello los agentes patógenos no pueden acceder con tanta facilidad a la vejiga. Sin embargo, a partir de los 50 años aumenta en los varones la frecuencia de las infecciones de orina de origen bacteriano. La razón: los hombres desarrollan a partir de los 50 años más enfermedades relacionadas con la próstata. A esta edad, aumenta el tamaño de la próstata y se estrecha la uretra. Esto dificulta el flujo de orina, por lo que junto con la orina (orina residual) se acumulan en la vejiga y en la uretra agentes patógenos que pueden causar una infección de las vías urinarias.