Cistitis: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Isabel Pescador (21 de Abril de 2017)

¿Cuales son las causas de la cistitis? Las causas de la cistitis son, normalmente, diferentes agentes patógenos. La mayoría de las cistitis están provocadas por bacterias. Raramente los causantes de la inflamación de la vejiga son virus, hongos o parásitos. Otros factores de riesgo que pueden provocar una cistitis son los cálculos vesicales, cuerpos extraños en la uretra, malformaciones congénitas en la uretra o tumores en la vejiga o la uretra.

Si una cistitis aguda no es tratada correctamente, la persistencia de gérmenes puede provocar que reaparezca, en un intervalo corto de tiempo. Las recurrencias también pueden deberse a recaídas (tras curarse la infección el mismo germen vuelve a provocar otra) o a nuevas reinfecciones (por otros gérmenes distintos). 

Bacterias

Una cistitis provocada por bacterias tiene su origen con frecuencia en bacterias que proceden de la flora intestinal y que ascienden por la uretra hacia la vejiga. Normalmente se trata de la bacteria Escherichia coli. Este tipo de bacteria es responsable del 80% de todas las infecciones de orina causadas por bacterias. Pero también hay otras bacterias que pueden causar una infección de la vejiga, como los enterococos, los proteus y los estafilococos.

Las cistitis provocadas por bacterias afectan principalmente a mujeres. Esto se debe a dos razones:

  1. A que la uretra es más corta que en los hombres, por lo que también las bacterias tienen que recorrer un camino más corto hasta la vejiga.
  2. A que la apertura de la uretra está más cerca del ano que en el hombre.

Por lo general, las bacterias acceden a la uretra mediante una infección por contacto desde el ano o las heces. Así, por ejemplo, se producen infecciones por contacto durante el acto sexual. Esta es la causa por la cual las mujeres sexualmente activas sufren con más frecuencia cistitis provocadas por bacterias. El paradigma de esta infección de orina aguda en mujeres que tienen frecuentes relaciones sexuales es la denominada cistitis de la luna de miel.

En ocasiones poco frecuentes las bacterias no son las causantes de una cistitis, sino que son virus, hongos o parásitos los causantes de la cistitis. Entre los posibles desencadenantes no bacterianos se encuentran:

  • Los adenovirus y los poliomas: son casi siempre la causa de una infección de orina con hematuria (cistitis hemorrágica).
  • Candida albicans: este hongo se asienta especialmente en las vías urinarias de personas cuyo sistema inmunitario está debilitado o que toman determinados antibióticos.
  • Una forma especial de cistitis crónica es la denominada cistitis granulomatosa (granuloma = nódulo). Se produce como consecuencia de una determinada verminosis (la esquistosomiasis o bilharziasis), muy extendida en regiones tropicales.
Una cistitis no solo tiene sus causas en los correspondientes agentes patógenos. Para que llegue a desarrollarse también hay otros factores de riesgo que desempeñan un papel importante que alteran el vaciado de la orina de la vejiga favoreciendo así las infecciones de orina porque: en caso de desórdenes en el vaciado de la orina, las bacterias pueden provocar más fácilmente una infección de orina porque en estos casos la orina permanece más tiempo en la vejiga y en los uréteres. Los agentes patógenos tienen más tiempo para acumularse y causar una infección de la vejiga. Un vaciado incorrecto puede deberse a diferentes causas. Entre los factores de riesgo para los desórdenes en el vaciado de la vejiga y, por tanto, para la formación de una cistitis encontramos


Igualmente, el funcionamiento del vaciado de la vejiga puede verse afectado por daños en los nervios que pueden actuar como factores de riesgo para la formación de una cistitis. Entre las posibles causas de tales daños neurológicos se citan las paraplejias o la diabetes mellitus.

El embarazo también se halla entre los factores de riesgo de sufrir una cistitis, porque en la fase avanzada del embarazo la orina fluye a una velocidad relativamente lenta por las vías urinarias. La consecuencia: la orina se acumula, los gérmenes permanecen durante más tiempo en la vejiga y pueden provocar más fácilmente una cistitis.

Además, existen otros factores de riesgo para desarrollar una cistitis aguda causada por bacterias distintos de las alteraciones del vaciado de la orina:

  • Enfriamiento.
  • Influencias psíquicas.
  • Un sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, tras quimioterapia).
  • Cambios de la colonización bacteriana habitual de las vías urinarias de evacuación provocados, por ejemplo, por una sonda vesicular.

Algunas personas apenas se ven afectadas por las cistitis porque están protegidas por determinados factores genéticos que los protegen de las bacterias que causan las infecciones. Estas personas no cuentan con los receptores especiales en las mucosas de las vías urinarias. Las bacterias necesitan estos receptores como mecanismo de adhesión para acceder a las mucosas y provocar una inflamación. Los médicos denominan a estos receptores especiales “antígenos de grupo sanguíneo P”. Cuando faltan estos antígenos del grupo sanguíneo, las bacterias lo tienen tan difícil como si se tratara de un barco que intenta atracar en un país sin puertos.