Cirrosis hepática: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

En los casos de cirrosis hepática el tratamiento consiste en medidas generales junto con el tratamiento de la enfermedad que la causa. Además, las posibles complicaciones deben ser tratadas a tiempo. Independientemente de las causas del estado patológico de su hígado, los pacientes deben llevar a cabo siempre las siguientes medidas:

  • Evitar el consumo de sustancias nocivas para el hígado como el alcohol y determinados medicamentos.
  • Alimentarse con una dieta equilibrada, rica en proteínas y vitaminas, xcepto en casos en los que el cerebro está dañado debido a una mala función de desintoxicación del hígado (conocida como encefalopatía hepática), en cuyo caso deberá evitarse el consumo de proteínas.
  • Tratar de contribuir a la defecación, para contribuir a la función de desintoxicación.
  • Corregir las alteraciones del balance electrolítico (como carencia de potasio) y del equilibrio ácido base.

Si junto a la cirrosis hepática se dan complicaciones como síntomas neurológicos (encefalopatía hepática) o hemorragias por varices esofágicas, debe seguirse un tratamiento inmediatamente.

En los casos graves, el único tratamiento posible es un transplante de hígado. Esta operación sólo se lleva a cabo cuando en un centro de trasplantes se decide que los criterios requeridos para el trasplante son suficientes.

Alcohol y toxinas

Si la cirrosis hepática ha sido causada por el alcohol, los medicamentos u otras sustancias tóxicas (toxinas), parte del tratamiento será evitar completamente estas sustancias desencadenantes. Los pacientes con cirrosis hepática a causa del alcohol deberán abstenerse completamente del consumo de éste. Si se evitan por completo estas sustancias, el hígado es capaz de recuperarse a largo plazo.

Hepatitis

Cuando la causa de la cirrosis hepática es el virus de la hepatitis (hepatitis B o C), el paciente deberá tratar la hepatitis siguiendo determinados criterios: sólo si la inflamación del hígado persiste y se da una alta concentración de virus en sangre (conocida como carga viral) se recomienda el tratamiento.

En este caso, el paciente deberá tomar un medicamento que evite la proliferación del virus de la hepatitis.

Los posibles efectos secundarios de este tratamiento son un hemograma alterado, síntomas gripales y un aumento de las enzimas hepáticas.

Otras causas

Cuando las causas de la cirrosis hepática son las toxinas o las responsables de la patología son las enfermedades del hígado, hay que tomar medidas especiales para tratar la cirrosis. Si la cirrosis está causada por una excesiva absorción y almacenamiento del hierro (estas son las causas de la enfermedad hereditaria llamada hemocromatosis), es necesario el tratamiento mediante flebotomía para eliminar el exceso de hierro del cuerpo. Cuando la cirrosis hepática se da debido a la enfermedad de Wilson (trastorno de la acumulación de cobre), el tratamiento consiste en reducir la acumulación del cobre y contribuir a la excreción de éste. Esto se logra con la sustancia D-penicilamina, que se adhiere al cobre excesivo de la sangre y a continuación éste se elimina del cuerpo a través de la orina.