Cirrosis hepática: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

La cirrosis hepática se manifiesta a través de diferentes síntomas que pueden presentar distinta gravedad dependiendo de cada caso. Hasta en el 25% de todos los pacientes no se presentan síntomas, y es lo que se conoce en medicina como cirrosis hepática latente. Cuando se trata de una cirrosis hepática manifiesta se muestran signos de que el hígado está dañado o de que existe la enfermedad.

Existen unos síntomas generales que, normalmente, siempre se manifiestan independientemente de la causa que produzca la cirrosis:

  • Agotamiento
  • Presión o sensación de hinchazón por encima del ombligo
  • Malestar general
  • Pérdida de peso
  • Nauseas y vómitos

Otros síntomas característicos de la cirrosis hepática son los signos que se muestran en la piel; son estos:

  • Telangiectasias (arañas vasculares), que aparecen sobre todo en la parte superior del cuerpo, en el cuello y el rostro. Aparecen en forma de nódulos vasculares puntiformes, de los que salen pequeños capilares como si se tratara de una tela de araña.
  • Enrojecimiento del pulgar y el meñique (eritema palmar)
  • Labios y lengua muy rojos y brillantes
  • Prurito
  • Uñas totalmente blancas
  • Adelgazamiento de la piel. La piel se muestra muy delgada y arrugada, los vasos capilares se ven claramente.

Nota: Estos síntomas no indican necesariamente una cirrosis hepática, en alrededor de la mitad de los embarazos se pueden dar arañas vasculares y eritema palmar y estos signos desaparecen en la mayoría de los casos tras el parto. También el adelgazamiento de la piel se puede dar a menudo sin que esté relacionado con la cirrosis hepática.

Otros posibles síntomas de la cirrosis hepática son los dolores en la zona del hígado y la fiebre. También es frecuente que aumente la presencia de hematomas y hemorragias, así como la retención de líquidos en las piernas (edema), y en el abdomen (ascitis). En los hombres, también pueden darse problemas de impotencia, debido a los trastornos hormonales, y cambios en el vello, lo que puede ocasionar la pérdida de éste. En algunos casos, los pechos del hombre se pueden desarrollar (es lo que se conoce como ginecomastia). En el caso de las mujeres, la cirrosis ocasiona a veces irregularidades en el preriodo (trastornos menstruales).

Los signos de un claro empeoramiento de la función hepática son los siguientes:

  • Coloración amarilla del blanco de los ojos y de la piel (ictericia)
  • Trastornos en la coagulación de la sangre
  • Presión arterial elevada en la circulación hepática (llamada hipertensión portal) y sus consecuencias, tales como las varices del esófago (varices esofágicas) o del bazo (hiperesplenismo)
  • Encefalopatía hepática, que ocurre cuando el hígado no puede realizar adecuadamente su función de desintoxicación y se acumulan altas concentraciones en sangre de sustancias tóxicas para el tejido nervioso