Cirrosis hepática: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

La evolución de la cirrosis hepática depende de las causas que la produzcan y de que el tratamiento sea adecuado y oportuno. Con una cirrosis bien tratada, el hígado puede recuperarse, al menos en parte. En los casos en que la causa de la cirrosis hepática es un exceso de consumo de alcohol, el paciente deberá renunciar al alcohol (abstinencia) para lograr un pronóstico favorable. Es suficiente con un 15% del tejido del hígado sano para que este cumpla sus funciones. Sin embargo, los daños causados por la cirrosis hepática no se pueden resolver por completo, por lo que no es posible la cura completa.

El Child-Pugh o la clasificación Child-Pugh permite una evaluación de la severidad de la cirrosis hepática (y por lo tanto de su evolución y su diagnóstico). Con ella, se puede evaluar la función del hígado a través de cinco criterios, a través de los cuales el afectado recibe una puntuación determinada. Dependiendo de los puntos, el resultado de la clasificación será Child A, Child B o Child C, siendo Child A el mejor pronóstico.

Complicaciones

Si la cirrosis hepática no se trata, el funcionamiento del hígado se limita con su evolución cada vez más, lo que afecta negativamente a la calidad y a la esperanza de vida del paciente. En estadios avanzados podrían darse varias complicaciones, que empeoraría en el pronóstico. Entre las más frecuentes se encuentran:

  • Trastornos metabólicos.
  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis).
  • Sangrado en el tracto digestivo, por lo general en forma de varices del esófago.
  • Enfermedad cerebral debida a un mal funcionamiento de la desintoxicación del hígado (encefalopatía hepática).

En otros casos, la evolución de la cirrosis hepática puede producir cáncer de hígado e insuficiencia hepática. En los casos graves, las alteraciones en el tejido hepático en estadios finales muy desarrollados hacen que el hígado no pueda realizar su función. Finalmente, una cirrosis hepática con estas complicaciones puede ocasionar la muerte.